Zague explota contra américa y santiago baños: que lo demuestren en la cancha

«No me engañan, que lo muestren en la cancha y me callen»: Zague lanza un duro mensaje al América y a Santiago Baños

Luis Roberto Alves «Zague», uno de los máximos ídolos en la historia del América y voz recurrente cuando se trata de evaluar al equipo de Coapa, volvió a encender la polémica al cuestionar sin rodeos la actitud y el compromiso de la actual plantilla azulcrema. El exdelantero, hoy analista de televisión, se mostró especialmente crítico después de las dolorosas derrotas ante Tigres (1-4) y Bravos de Juárez (1-2), ambas en el estadio Ciudad de los Deportes y frente a su afición.

Para Zague, el problema va mucho más allá de un simple bache futbolístico: lo que más le incomoda es la forma en que se ha perdido y la sensación de falta de entrega en algunos jugadores. Desde su perspectiva, un club como América puede caer en el marcador, pero lo que no puede permitirse es dar la impresión de que no lucha al máximo por cada balón ni honra el peso de la camiseta.

La mala racha americanista, sumada a las declaraciones del histórico goleador de las décadas de los 80 y 90, provocó una respuesta inmediata desde la dirigencia. Santiago Baños, presidente deportivo del club, tomó la palabra en conferencia de prensa para defender a la plantilla. Aseguró que dentro del vestidor existe una fuerte disposición para revertir el momento, así como la ambición intacta de competir al más alto nivel tanto en la Liga MX como en la Concachampions.

Baños dejó claro que no comparte el diagnóstico de Zague y sostuvo que la actitud interna es positiva. Sin embargo, las palabras del directivo no fueron suficientes para convencer al exdelantero, quien dejó ver que, para él, los discursos y las buenas intenciones valen poco si no se respaldan con actuaciones convincentes dentro del terreno de juego.

Durante la transmisión del «Viernes Botanero», en el duelo entre Mazatlán y León, sus compañeros de mesa le recordaron precisamente las declaraciones de Santiago Baños. La respuesta de Zague fue tajante, cargada de molestia, pero también de exigencia hacia el club que lo vio brillar como goleador:

«Pues a todo dar y que lo demuestren en el terreno de juego y que me callen. A mí no me van a engañar, en el terreno de juego se habla. Hoy no me voy a envolver en la bandera americanista, no están de maravilla», lanzó en plena cadena nacional, dejando claro que su cariño por el América no le impide hacer críticas duras cuando lo considera necesario.

Lejos de apagar el fuego, Zague profundizó en su postura. Recordó que hace poco el entorno azulcrema estaba lleno de elogios: se hablaba del tricampeonato, del gran trabajo de jugadores, cuerpo técnico y directiva. Precisamente por eso, le resulta inadmisible que, tras ese periodo de gloria reciente, el equipo ahora pierda en casa ante rivales como Juárez sin mostrar la actitud que corresponde a la grandeza del club.

«Así como se felicitó al gran trabajo de jugadores, directiva y Cuerpo Técnico por el tricampeonato, perder ante Juárez y en tu casa… (silencio). ¡Ganen, demuéstrenlo en el terreno de juego y cállenme!», remató, dejando un vacío de palabras que dijo más que cualquier análisis táctico. Su mensaje fue claro: los reconocimientos se ganan y se sostienen en la cancha, no en conferencias ni en declaraciones optimistas.

El contexto deportivo tampoco ayuda a calmar los ánimos. Ubicado en la novena posición de la tabla general, el América se encontraría en zona de eliminación si el Clausura 2026 terminara hoy. Para una institución acostumbrada a pelear los primeros lugares y a ser protagonista en todas las competencias, estar en esa zona es, por sí solo, motivo de preocupación. Pero lo que en verdad enciende las alarmas para figuras como Zague es la percepción de que algunos futbolistas han perdido el hambre de triunfo.

Tras la derrota contra Bravos de Juárez, nuevamente como local, el exdelantero profundizó en un punto que considera clave: no se trata solo de perder o ganar, sino de la manera en que se compite. «Hay formas y maneras de perder, porque perder es parte del futbol. Pero también importa la forma y la actitud de algunos futbolistas», señaló. Desde su perspectiva, el aficionado puede aceptar un tropiezo, pero difícilmente perdona la falta de entrega o el desinterés en la cancha.

Zague fue más allá y explicó que, por mucho cariño y conexión que tenga con el club, no está dispuesto a dejarse llevar por discursos tranquilizadores. «Uno como aficionado es difícil ser juez, pero a mí, particularmente, no me van a engañar… Me doy cuenta de que hay futbolistas que no están comprometidos, que no tienen ese sentido de responsabilidad. Hay algunos a los que tal vez ya no les alcanza para lo que exige un equipo como el América», afirmó, aludiendo tanto a un posible desgaste físico y futbolístico como a una desconexión emocional con la exigencia del club.

Para el histórico goleador, más que un tema de sistema táctico o de alineaciones, el foco debe ponerse en el compromiso. «Sobre todo, está el tema del compromiso y la actitud con la que han enfrentado esta racha negativa que el América atraviesa», subrayó. En sus palabras se percibe una crítica directa a quienes, desde su perspectiva, han perdido la intensidad y el carácter que se necesitan para vestir la camiseta azulcrema.

Su postura también abre un debate de fondo: ¿hasta qué punto se puede sostener un proyecto basado en nombres y trayectoria si no existe la misma hambre de competir? Zague, que vivió etapas doradas con el club y sabe lo que implica soportar la presión de la camiseta, parece sugerir que ha llegado el momento de tomar decisiones valientes, incluso si eso significa dejar fuera a jugadores históricos o de alto cartel que ya no responden a las exigencias actuales.

En este escenario, la figura de Santiago Baños queda en el centro de la discusión. El presidente deportivo ha sido parte del proceso que llevó al América a levantar títulos y conquistar el tricampeonato, pero ahora enfrenta el escrutinio cuando los resultados no acompañan. Las críticas de Zague, más allá del plano emocional, ponen sobre la mesa la gestión de los últimos torneos: fichajes, renovaciones, salidas y el manejo del vestidor. El mensaje implícito es claro: los éxitos pasados no blindan de la crítica cuando el presente muestra señales de agotamiento.

También hay una lectura importante sobre el peso de las voces históricas en el entorno del club. Cuando un ídolo como Zague cuestiona la actitud del equipo, no se trata solo de un comentario más: su historia con el club, sus goles y su identificación con la afición convierten sus palabras en una especie de termómetro del descontento. Lo que él verbaliza, en muchos casos, coincide con lo que una parte de los aficionados percibe desde la tribuna o frente al televisor.

En términos futbolísticos, la exigencia que plantea Zague pasa por recuperar principios básicos: intensidad en la presión, concentración en defensa, personalidad en los momentos complicados y, sobre todo, respeto por el escudo a través del esfuerzo constante. No reclama milagros tácticos ni goleadas semanales, sino la garantía de que, gane o pierda, el equipo se deje la piel en la cancha y no dé la sensación de estar jugando por compromiso.

De cara al resto del Clausura 2026, las palabras del exgoleador se convierten, en la práctica, en un reto doble. Por un lado, para los jugadores, que están llamados a demostrar que las críticas son exageradas y que la plantilla sí tiene el carácter necesario para reaccionar. Por otro lado, para la directiva encabezada por Baños, que tendrá que respaldar con hechos sus declaraciones sobre la buena actitud interna: ajustes, decisiones y una gestión que devuelva estabilidad y competitividad al grupo.

Si el América consigue encadenar buenos resultados y, sobre todo, mostrar una versión mucho más intensa y comprometida, las mismas cámaras y micrófonos que hoy amplifican la crítica recogerán otra narrativa: la del equipo que supo reaccionar a tiempo. Zague, de hecho, dejó abierta esa puerta cuando dijo: «que lo demuestren en el terreno de juego y que me callen». Su frase no solo es una reprimenda, también es una invitación a que el equipo lo haga rectificar a través del futbol.

En cambio, si el rendimiento continúa a la baja y el equipo se mantiene lejos de los primeros puestos, las palabras del histórico delantero resonarán con más fuerza, alimentando la idea de que hace falta una renovación profunda, tanto en la plantilla como en la estructura deportiva. Por ahora, el balón está en la cancha del América: solo con victorias convincentes, actitud intachable y un cambio visible en el compromiso podrán silenciar a uno de sus propios ídolos.

En el fondo, el mensaje de Zague encierra una verdad incómoda pero conocida: en un club como América, el pasado glorioso no alcanza para vivir del recuerdo. Cada torneo, cada partido y cada jugada son nuevos exámenes. Y, mientras la entrega y el orgullo por la camiseta estén en duda, las voces críticas seguirán recordando que en Coapa la única forma válida de responder es con fútbol, carácter y resultados.