CDMX ofrecerá todos los partidos del Mundial 2026 gratis en el Zócalo: megapantalla, fan fest y agenda completa a 100 días del inicio
La Ciudad de México ya se declara lista para vivir el Mundial 2026 y lo hará con una propuesta ambiciosa: todos los partidos del torneo se podrán ver gratis en el Zócalo capitalino. A 100 días del arranque de la justa veraniega, las autoridades capitalinas presentaron los detalles de lo que será uno de los FIFA Fan Fest más espectaculares del mundo.
Desde la terraza del Museo Kaluz, la secretaria de Turismo de la CDMX, Alejandra Frausto, adelantó que el corazón del Centro Histórico se transformará en un gran «Templo del Futbol», donde se proyectarán los 104 encuentros del Mundial 2026 sin costo para los asistentes. El objetivo es que nadie se quede sin vivir la experiencia mundialista, aunque no tenga boleto para entrar a los estadios.
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue la instalación de una megapantalla en la plancha del Zócalo. Tendrá dimensiones de 30 metros de largo por 17 de alto, lo que la convertirá, según las autoridades, en la pantalla más grande de todas las sedes oficiales del torneo. Gracias a este tamaño, los partidos se podrán ver con claridad desde cualquier punto de la plaza, así como desde balcones y azoteas de los edificios que la rodean.
El FIFA Fan Fest de la Ciudad de México llevará el nombre de «Templo del Futbol» y contará con capacidad para recibir hasta 60 mil aficionados por jornada. Abrirá sus puertas del 11 de junio al 19 de julio, cubriendo toda la duración de la Copa del Mundo, desde los primeros duelos de fase de grupos hasta la gran final.
Además de las transmisiones, el Templo del Futbol ofrecerá un programa permanente de actividades culturales y deportivas. Entre los atractivos más llamativos, se contemplan exhibiciones del ancestral juego de pelota mesoamericano, recordando las raíces prehispánicas del deporte en el territorio mexicano. Estas demostraciones buscarán conectar la pasión moderna por el futbol con las prácticas rituales de las civilizaciones originarias.
El espacio también incluirá activaciones de distintas marcas patrocinadoras y zonas de experiencia para los aficionados, con juegos interactivos, dinámicas relacionadas con el balompié y áreas de convivencia familiar. Estarán disponibles tiendas oficiales donde se podrán adquirir productos licenciados de la Copa del Mundo 2026, desde jerseys y balones hasta artículos de colección, lo que convertirá el Zócalo en un auténtico mercado mundialista.
Como parte de la antesala del torneo, se confirmó un cartel musical de alto nivel para encender el ambiente días antes del silbatazo inicial. El 9 y 10 de junio, artistas como Alejandro Fernández, Carin León, Lucero, Mijares, Emmanuel y la Banda El Recodo ofrecerán dos conciertos en el Auditorio Nacional. Estos espectáculos funcionarán como arranque oficial de la fiesta del futbol en la capital, combinando la cultura musical mexicana con la expectativa global por el Mundial.
La presentación de este programa concluyó con un gesto simbólico que dejó claro el compromiso de la ciudad con el torneo: la iluminación de dos de sus edificios más emblemáticos. La Torre Latinoamericana y el World Trade Center, sobre Avenida Insurgentes, se encendieron con los colores y el póster oficial de la sede CDMX, además de mostrar una cuenta regresiva hacia el comienzo de la competencia. Ambas construcciones permanecerán iluminadas como recordatorio constante de que la gran cita del futbol está cada vez más cerca.
Más allá del espectáculo deportivo, las autoridades destacaron que el Fan Fest del Zócalo busca consolidarse como un punto de encuentro seguro y ordenado. Se prevé un operativo especial de seguridad y protección civil, con filtros de acceso, revisión de objetos, zonas de ingreso y salida claramente delimitadas y presencia permanente de cuerpos de emergencia. El objetivo es garantizar que familias, turistas y aficionados locales puedan disfrutar de los partidos en un ambiente festivo, pero controlado.
También se contempla una importante estrategia de movilidad. Al estar situado en pleno Centro Histórico, se hará énfasis en el uso del transporte público -Metro, Metrobús, trolebús y ecobicis- para evitar el colapso vehicular. Se analizará la posibilidad de cerrar ciertas vialidades en los días de mayor afluencia y se recomendará anticipar traslados, especialmente en partidos de México o en duelos decisivos que puedan atraer a decenas de miles de personas.
Un punto central del proyecto es el impulso económico que se espera para el Centro Histórico y las zonas aledañas. Restaurantes, hoteles, cafeterías y comercios formales estiman un aumento significativo en la afluencia de visitantes nacionales y extranjeros durante las más de cinco semanas que estará operando el Templo del Futbol. La derrama no sólo llegaría a grandes cadenas, sino también a pequeños negocios, vendedores de comida y servicios turísticos.
En el terreno cultural, se prevé un programa paralelo con exposiciones, presentaciones artísticas, proyecciones nocturnas y actividades temáticas dedicadas a las distintas naciones participantes en el Mundial. Se planean intervenciones urbanas, murales, exhibiciones fotográficas sobre la historia de la Copa del Mundo y espacios de intercambio donde se puedan conocer tradiciones, gastronomía y música de diversos países.
La CDMX también busca aprovechar el escaparate internacional para impulsar su imagen como destino turístico y sede de grandes eventos. La narrativa oficial gira en torno a una ciudad moderna, diversa y hospitalaria, capaz de combinar infraestructura de gran escala con una intensa vida cultural. La instalación de la pantalla gigante y la organización del Fan Fest se presentan como ejemplo de esta capacidad para albergar celebraciones masivas con alcance global.
Para los aficionados que no logren conseguir boletos para los partidos en los estadios o que prefieran vivir los encuentros en un ambiente colectivo, el Zócalo se perfila como la gran alternativa. El hecho de que las transmisiones sean gratuitas y de acceso abierto convierte a este espacio en un símbolo de inclusión y democratización del espectáculo deportivo, donde el poder adquisitivo no será una barrera para disfrutar del Mundial.
A 100 días del inicio de la justa, la Ciudad de México se ha propuesto no sólo ser una de las sedes del campeonato, sino también uno de los epicentros emocionales de la competencia. Con la combinación de futbol, música, cultura, historia y tecnología, el Templo del Futbol pretende convertirse en una experiencia inolvidable para quienes vivan el Mundial 2026 desde el corazón de la capital.
