Liga MX 2026: Chivas blinda a Gabriel Milito ante el acecho de clubes que quieren llevarse a su DT
Desde que Gabriel Milito tomó las riendas de Chivas, el panorama rojiblanco cambió por completo. El equipo no solo recuperó competitividad, también encontró una identidad futbolística reconocible y efectiva, algo que llevaba varios torneos sin consolidar. Bajo su mando, el Rebaño logró un título de goleo individual, mejoró de forma notable su funcionamiento colectivo y aseguró su presencia directa en la Liguilla, sin necesidad de repechaje. Ese impacto inmediato ha despertado miradas fuera de México y encendió las alarmas en Guadalajara.
La renuncia reciente de Marcelo Gallardo en River Plate abrió una puerta peligrosa para Chivas. Automáticamente, el nombre de Milito comenzó a figurar entre los candidatos naturales a ocupar el banquillo del conjunto millonario, por su pasado como jugador en el futbol argentino, su estilo de juego ofensivo y su creciente prestigio como entrenador. En Verde Valle no quieren revivir un episodio parecido al llamado «Caso Gago», donde un técnico con proyecto en marcha dejó al club antes de tiempo, alterando la planeación deportiva.
Por ello, la directiva rojiblanca se ha movido rápido y ha decidido blindar a su estratega. El objetivo es doble: enviar un mensaje de fuerza hacia afuera -a los clubes interesados- y de confianza hacia adentro -al propio vestidor y al cuerpo técnico-. Chivas está convencido de que Milito es la piedra angular del proyecto rumbo a la Liga MX 2026 y no está dispuesto a perderlo en pleno proceso de consolidación.
Los rumores no nacieron de la nada. Desde la semana pasada comenzó a circular con fuerza la versión de un posible acercamiento de Independiente, club en el que Milito es ídolo, referente histórico y del que además se ha declarado aficionado. Una publicación en redes encendió el tema y rápidamente se viralizó, reactivando el vínculo sentimental del entrenador con el Rojo de Avellaneda. Y cuando el interés de Independiente parecía ya suficiente ruido, este lunes su nombre apareció también en una lista de aspirantes para dirigir a River.
Pese a todo ese ruido mediático, la situación contractual de Milito con Chivas es clara. El técnico argentino tiene un acuerdo vigente hasta junio de 2027. Cualquier institución que pretenda contratarlo antes de esa fecha debe sentarse a negociar con el club tapatío y desembolsar una cláusula de salida importante. Es decir, ni Independiente ni River Plate podrían hacerse de sus servicios sin una operación relevante y compleja.
El propio entrenador se ha encargado de reforzar la postura de Chivas con declaraciones contundentes. En días recientes dejó claro que no contempla escuchar propuestas mientras tenga contrato con el Rebaño: «Yo jamás escucharé a un club mientras pertenezca a Chivas», afirmó, enviando un mensaje directo a quienes sueñan con convencerlo en lo corto. Más allá de ser una frase para la tribuna, en Guadalajara la toman como un compromiso público con el proyecto.
Inicialmente, el vínculo entre Chivas y Milito se había firmado por dos años, con finalización en junio de 2027. Sin embargo, el club no quiere esperar a que se acerque esa fecha para tomar decisiones. Ante el incremento de rumores y el interés de equipos de peso en Sudamérica, la dirigencia ya inició conversaciones con el estratega para ampliar el contrato al menos un año más. La idea es prolongar la relación hasta 2028 y elevar todavía más la protección contractual del técnico frente a cualquier intento de «robo» desde el extranjero.
Más allá del papel y las cifras, Chivas confía en otro factor clave: Milito se siente cómodo en Guadalajara. Fuentes cercanas al día a día del equipo señalan que el técnico está encantado con la ciudad, con la estructura del club y con la respuesta de la afición. Para un entrenador sudamericano, adaptarse fuera de su país no siempre es sencillo, y en este caso ese proceso ha sido rápido y positivo. Ese bienestar personal y familiar se ha convertido en un argumento extra para que no vea con urgencia un cambio de aires.
A ello se suman los buenos resultados deportivos. Bajo la conducción de Milito, el Rebaño ha mejorado en varios rubros: solidez defensiva, elaboración desde el fondo, presión alta coordinada y una ofensiva más eficiente que ha permitido potenciar a sus atacantes hasta alcanzar un campeonato de goleo individual. El equipo dejó atrás la irregularidad que lo perseguía y ahora compite con mayor autoridad ante los rivales fuertes de la Liga MX, lo que se refleja en su clasificación directa a la Liguilla.
En el club existe la convicción de que este es solo el inicio de un ciclo que puede traer títulos colectivos, no solo reconocimientos individuales. Milito ha insistido en público y en privado en la importancia de la continuidad para consolidar una idea de juego. Ha repetido que estos proyectos necesitan tiempo, paciencia y respaldo institucional, algo que por ahora Chivas le está brindando. El propio técnico ha mencionado que le gustaría permanecer más tiempo si el proyecto sigue creciendo en la misma línea.
El recuerdo del «Caso Gago» funciona como advertencia interna. En aquella ocasión, un entrenador que parecía encajar con la filosofía del club terminó saliendo antes de lo previsto, rompiendo la inercia positiva que se estaba generando. Ese episodio dejó claro que perder a un técnico clave en plena construcción del proyecto implica volver a empezar en muchos aspectos: adaptación al plantel, cambios de sistema, nuevas exigencias tácticas y, en ocasiones, modificaciones en la plantilla. Por eso, esta vez la directiva decidió anticiparse en lugar de reaccionar tarde.
El blindaje a Milito no es solo un tema contractual, también es un mensaje político y deportivo: Chivas quiere dejar de ser visto como un club que pierde a sus figuras -sean jugadores o entrenadores- ante las primeras tentaciones del mercado. La intención es proyectar una imagen de institución sólida, capaz de retener a su líder en el banquillo incluso ante el interés de gigantes sudamericanos. De esta forma, el club protege no solo a su técnico, sino la credibilidad de su proyecto deportivo.
Desde el punto de vista de Gabriel Milito, aceptar hoy una salida podría significar dejar inconclusa una obra en construcción. Ha logrado que el plantel asimile conceptos modernos de salida limpia desde atrás, presión tras pérdida y movilidad constante en ataque. Varios futbolistas han elevado su nivel con su llegada, lo que alimenta la sensación de que todavía puede exprimir más potencial de este grupo. Abandonar el proyecto en este punto supondría renunciar a la posibilidad de pelear por títulos con una base ya trabajada.
Por otro lado, el interés de clubes como Independiente o River Plate es lógico si se analiza la trayectoria reciente de Milito. Es un técnico que apuesta por un futbol ofensivo, pero equilibrado, con gusto por la posesión bien entendida y la presión organizada. Su perfil encaja con lo que muchas instituciones de élite buscan: un entrenador joven, con experiencia, personalidad fuerte y capacidad para desarrollar talento. Justamente por eso, Chivas considera estratégico atarlo a largo plazo.
De cara a la Liga MX 2026, el plan rojiblanco contempla aprovechar la estabilidad en el banquillo para profundizar en la detección y formación de talento mexicano, ajustar línea por línea con refuerzos selectivos y mantener un estilo reconocible que identifique al equipo pase lo que pase en el mercado. Tener a Milito como eje del proyecto les permite trazar una hoja de ruta clara, con objetivos medibles temporada a temporada: clasificación directa a Liguilla, competir por el título y consolidarse como protagonista habitual.
En ese contexto, la eventual ampliación del contrato no sería solo un candado económico, sino una declaración de intenciones: Chivas quiere que Gabriel Milito sea el rostro del proyecto en el mediano plazo. El club asume que seguirán apareciendo rumores mientras los resultados acompañen, pero confía en que la combinación de un buen contrato, una ciudad en la que el técnico se siente cómodo y un equipo en crecimiento serán suficientes para resistir los cantos de sirena.
Por ahora, la postura es firme: Milito no se mueve de Guadalajara. Independiente y River Plate podrán seguir monitoreando su situación, pero saben que, si realmente desean sentarse a negociar, tendrán que hacerlo con un club decidido a defender a su entrenador. Y en este momento, Chivas no parece dispuesto a ceder a ninguna tentación que ponga en riesgo el proceso que ha comenzado a dar frutos en la Liga MX.
