Cruz Azul rescata un empate ante Pumas y alarga su racha sin triunfos en Ciudad Universitaria
Pumas dejó escapar una ventaja de dos goles y terminó igualando 3-3 con Cruz Azul en el cierre de la jornada 11 del Apertura 2026. El duelo, que volvió a enfrentar a los protagonistas de la final del Clausura, tuvo goles, una expulsión y varias ocasiones claras: los universitarios jugaron con diez hombres durante todo el segundo tiempo y los cementeros estrellaron tres disparos en los postes antes de que Christian Ebere marcara el tanto definitivo.
El empate tuvo consecuencias distintas para ambos equipos. Para Joel Huiqui, técnico de Cruz Azul, sumar un punto después de verse abajo por dos tantos supone un alivio. En cambio, el resultado aumenta la presión sobre Esteban Solari: Pumas ya acumula cuatro partidos consecutivos sin ganar y ve cómo se complica su camino hacia la Liguilla.
Pumas golpea primero y amplía la ventaja
El conjunto universitario tomó la iniciativa desde el arranque. En los primeros minutos consiguió llevar el juego al campo de Cruz Azul y obligó a Kevin Mier a intervenir para evitar que el marcador se abriera antes. La insistencia local encontró recompensa al minuto 10, cuando Juninho culminó un contragolpe con un remate al segundo poste.
La presión de Pumas continuó y, cinco minutos más tarde, un error de los cementeros en la zona media dejó espacio para otro ataque. Juninho recuperó la pelota y el Chino Huerta se encargó de convertir la oportunidad en un golazo: amagó a su marcador y definió de zurda, colocando el balón en el ángulo para el 2-0.
Con dos tantos de ventaja, los universitarios parecían encaminados a una noche tranquila. Sin embargo, el partido cambió antes del descanso. Huerta recibió su segunda tarjeta amarilla por una falta en mitad de cancha y dejó a su equipo con diez jugadores. En los últimos minutos de la primera parte, Agustín Palavecino aprovechó la ocasión para descontar con un buen remate.
De la reacción cementera al empate de Ebere
El segundo tiempo comenzó con una sucesión de acciones decisivas. Cruz Azul estuvo cerca de igualar, pero Pumas respondió de inmediato y Robert Morales marcó para establecer el 3-1. El gol parecía enfriar las opciones visitantes, aunque la superioridad numérica pronto empezó a pesar y los cementeros siguieron buscando el arco rival.
En dos ocasiones, la madera evitó que Cruz Azul recortara distancias. Los postes se interpusieron en el camino de los disparos visitantes, que no renunciaron al ataque. Andrés Montaño volvió a meter al equipo en el partido al convertir un rebote concedido por Keylor Navas: el marcador quedó 3-2 y la tensión creció en Ciudad Universitaria.
Cruz Azul siguió insistiendo y completó su remontada parcial con Ebere, quien ingresó desde el banquillo y encontró el gol del 3-3. El tanto selló un empate vibrante, aunque dejó sensaciones opuestas: los visitantes celebraron haber reaccionado y Pumas lamentó perder una ventaja que llegó a ser de dos goles, especialmente después de resistir buena parte del encuentro con un hombre menos.
Un punto que no resuelve la situación de Pumas
Para los universitarios, el principal problema no fue únicamente dejar escapar el triunfo, sino prolongar una racha que empieza a pesar en la clasificación. Cuatro partidos sin ganar reducen el margen de error en la recta del torneo y hacen más urgente recuperar regularidad. La expulsión de Huerta condicionó el desarrollo del encuentro, pero el equipo también tendrá que revisar cómo administrar las ventajas y sostener el resultado cuando el rival aumenta la presión.
Cruz Azul, por su parte, encontró motivos para rescatar el empate. Aunque recibió dos goles en el primer tramo y pasó por momentos complicados, el equipo no abandonó su plan ofensivo. Las oportunidades que terminaron en los postes mostraron que la remontada pudo llegar antes, mientras que la entrada de Ebere resultó determinante para evitar la derrota.
El desenlace también dejó claro que la eficacia y la gestión del partido serán aspectos decisivos para ambos en las próximas jornadas. Pumas deberá transformar sus buenos comienzos en resultados completos y reducir los errores que permiten al rival regresar al marcador. Cruz Azul buscará sostener la reacción mostrada en CU y convertir su producción ofensiva en triunfos.
El 3-3, en definitiva, fue mucho más que un empate en la jornada 11. Para Cruz Azul significó rescatar un punto en un escenario adverso; para Pumas, una oportunidad perdida que prolonga su mala racha y aumenta la presión sobre Esteban Solari.