«Pies sobre la tierra»: Guillermo Almada pide calma tras la goleada del América al León
El América atraviesa un buen momento en el Apertura 2026, pero Guillermo Almada no considera que una victoria contundente baste para despejar las dudas. Después del triunfo por 5-3 sobre León, el entrenador azulcrema insistió en que el equipo aún tiene aspectos importantes que corregir antes de pensar en el campeonato.
Las Águilas llegaron a 24 puntos y se mantienen en lo más alto de la clasificación. Su balance, tras once encuentros, es de siete victorias, tres empates y una derrota, con 27 goles anotados y 14 recibidos. Además, todavía tienen pendiente el partido frente a Xolos de Tijuana, programado para el 27 de octubre.
El resultado en León fue valioso no solo por los tres puntos, sino también porque permitió al América responder a las críticas surgidas durante semanas de rendimiento irregular. Sin embargo, Almada considera que la posición de privilegio no debe confundirse con una garantía de éxito. La fase final está cada vez más cerca y, en la Liguilla, cualquier error puede cambiar el rumbo de una serie.
«Tenemos que poner los pies en la tierra», señaló el técnico. A su juicio, el conjunto debe conservar las virtudes que le han permitido sumar y, al mismo tiempo, trabajar en sus fallas. En particular, advirtió sobre la facilidad con la que los rivales pueden generar peligro al enviar el balón al área. Esa clase de descuidos, explicó, puede resultar decisiva cuando cada partido se juega bajo mayor presión.
La defensa ha sido uno de los principales focos de atención. Sebastián Cáceres, referente de la zaga, dejó el club para incorporarse al Celta de Vigo, y los jóvenes Ramón Juárez, Emilio Lara y Miguel Vázquez no terminaron de asumir el liderazgo que el equipo necesitaba. Ante esa situación, Almada recurrió a los «Santis»: Bueno y Ramos-Mingo, quienes han ganado protagonismo en el centro de la defensa.
La pareja ha mostrado avances en su entendimiento y en la comunicación con el portero Luis Ángel Malagón. Aun así, el funcionamiento no es estable en todos los momentos del encuentro. Frente a situaciones de máxima exigencia, las coberturas han quedado expuestas y el equipo llegó a recibir dos goles en menos de tres minutos. Reducir esos lapsos de desconcentración será una prioridad para el cuerpo técnico.
El ataque también combina buenos pasajes con errores puntuales. Henry Martín, Raphael Veiga, Brian Rodríguez y Alejandro Zendejas han participado en la generación ofensiva, aunque no siempre han estado finos en la definición o en la toma de decisiones. Miguel Borja ha aparecido para resolver en momentos complicados, pero su ímpetu también puede traer consecuencias: en el partido anterior ante Monterrey fue expulsado.
La goleada sobre León, por tanto, dejó una señal doble. El América tiene recursos para marcar y capacidad para imponerse en un partido abierto, pero conceder tres tantos revela que el resultado no elimina las preocupaciones defensivas. Para Almada, el desafío consiste en convertir el poder ofensivo en una ventaja más segura, sin permitir que el equipo dependa únicamente de anotar más que el rival.
El calendario tampoco dará mucho margen para detenerse. La próxima semana habrá jornada doble en el Apertura 2026, una exigencia que obligará a administrar esfuerzos y a sostener la concentración entre partidos. Con la Liguilla en el horizonte, cada compromiso servirá tanto para defender el liderato como para ajustar mecanismos antes de la etapa decisiva.
En el cierre del torneo, América disputará seis encuentros durante aproximadamente un mes. Tres serán en el Estadio Azteca y dos implicarán salir de la Ciudad de México. El calendario puede ofrecer condiciones favorables, aunque no garantiza resultados: la defensa de la cima dependerá de la regularidad del equipo y de su capacidad para corregir lo que todavía no funciona.
Por eso, el mensaje del entrenador no busca restarle valor al triunfo, sino evitar que la celebración sustituya al trabajo. El América tiene una posición sólida y una ofensiva productiva, pero deberá mejorar la protección de su área, cerrar mejor los espacios y mantener la calma cuando el partido se complique. Solo así podrá convertir el liderato en una oportunidad real de pelear por el título.
La victoria por 5-3 confirma que las Águilas pueden competir y producir en ataque; también recuerda que el margen de error se estrecha conforme se acerca la fase final. Almada quiere que el equipo llegue a la Liguilla con confianza, pero sin exceso de seguridad: con los pies sobre la tierra y consciente de que el campeonato aún exige varias pruebas.
