Critican al Chaco Giménez y lo acusan de envidiar al América en su 110 aniversario
La falta de una felicitación pública de Christian «Chaco» Giménez al América durante el 110 aniversario del club provocó comentarios y críticas. En una emisión del programa *Cuadro Titular*, el exfutbolista fue señalado por supuestamente sentir envidia de las Águilas, una afirmación que lo tomó por sorpresa.
El 12 de octubre de 2026, el América celebró 110 años de historia. La institución organizó actividades en Coapa y recordó sus principales momentos, títulos y figuras. La fecha también generó conversación entre periodistas, exjugadores y aficionados, tanto por el legado del equipo como por la rivalidad que mantiene con otros clubes del futbol mexicano.
En el programa participaron, entre otros, Daniel Brailovsky y Alberto García Aspe, ambos vinculados con el América, además de Ángel García Toraño y Giménez. Durante la emisión, García Aspe recordó una frase habitual entre los seguidores azulcremas: «Al América le vas o lo odias».
Más adelante, el Chaco comentó que se le había olvidado enviar una felicitación al club por su aniversario. García Toraño respondió que Giménez le había preguntado para qué lo haría si no lo sentía y sostuvo que el América despierta envidia. El comentario generó un momento de tensión en la conversación y sorprendió al exjugador argentino naturalizado mexicano.
El breve paso de Giménez por el América
Giménez vistió la camiseta del América durante los torneos Invierno 2005 y Verano 2006. En ese periodo disputó 38 partidos y marcó seis goles. También obtuvo un Campeón de Campeones y una Copa de Campeones de la Concacaf.
Su estancia fue corta y estuvo marcada por la competencia en una plantilla con nombres como Cuauhtémoc Blanco, Kléber Boas y Claudio «Piojo» López. Tras dejar de entrar en los planes del equipo, el futbolista sintió que la directiva no valoraba su aporte y que había quedado fuera del proyecto. En 2006 fue cedido al Pachuca.
Antes de llegar a Coapa, el Chaco había destacado con el Veracruz, rendimiento que llamó la atención del América. El club venía de conquistar el campeonato frente a Tecos de la UAG bajo la dirección de Mario Carrillo, pero el buen momento colectivo no se prolongó durante la etapa de Giménez.
Sus mejores años en México llegaron después, primero con los Tuzos y luego con Cruz Azul. Sus actuaciones también le abrieron las puertas de la Selección Mexicana. Por eso, aunque su paso por el América forma parte de su trayectoria, no fue el periodo más reconocido de su carrera.
La historia de su gol contra las Águilas ayudó a alimentar la conversación sobre su relación con el club. Entre agosto de 2003 y octubre de 2010, el América acumuló 16 partidos sin perder ante Cruz Azul. La racha terminó en el Apertura 2010, cuando la Máquina ganó 1-0 con una anotación de Giménez. El delantero celebró el tanto con intensidad, como una victoria especialmente significativa.
En distintas declaraciones, el Chaco sostuvo que su presente futbolístico estaba ligado a Cruz Azul y que no sentía que le debiera algo al América. Ese vínculo con la Máquina, donde construyó una etapa destacada, ayuda a entender por qué la rivalidad y sus goles ante las Águilas suelen aparecer cuando se habla de su pasado azulcrema.
La discusión sobre la supuesta envidia, sin embargo, se originó a partir de una intervención televisiva y de la ausencia de un saludo de aniversario. No se presentó en el intercambio una prueba de que Giménez mantenga resentimiento contra el América. Su salida, su breve desempeño y su posterior identificación con Cruz Azul ofrecen contexto, pero no bastan por sí solos para confirmar una motivación personal.
En el futbol, las rivalidades suelen convertir gestos pequeños -como una felicitación o su ausencia- en tema de debate. Para algunos aficionados, el aniversario era una ocasión para reconocer la historia del club; para otros, no felicitarlo no implica necesariamente hostilidad. La reacción también refleja el peso que conserva el América en la conversación deportiva mexicana.
Así, el episodio volvió a poner bajo los reflectores una etapa breve de la carrera del Chaco y reavivó las comparaciones entre sus años con las Águilas y su consolidación en Cruz Azul. Más que resolver si existe envidia, el intercambio mostró cómo la rivalidad entre ambos equipos sigue marcando la lectura pública de las palabras y decisiones de sus antiguos jugadores.
