Uriel Antuna aterriza en silencio en la CDMX entre empujones y cámaras: Pumas lo aguarda en Cantera
Uriel Antuna ya está en la Ciudad de México. Sin declaraciones, rodeado por un tumulto de aficionados y reporteros, el extremo mexicano dejó atrás su etapa con Tigres de la UANL y se encuentra a un paso de convertirse en nuevo jugador de Pumas de la UNAM, club que lo espera en Cantera para cerrar los últimos detalles de su incorporación.
La salida de Antuna de Tigres tomó por sorpresa a muchos, pero su presencia en la capital confirma que las negociaciones con el conjunto del Pedregal están en su tramo final. El jugador llegó en total discreción, evitando hablar con la prensa, pero su sola aparición en el aeropuerto bastó para encender la ilusión en la afición auriazul, que ve en él un refuerzo clave para el Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.
El plan de la directiva universitaria es claro: aprovechar la versatilidad, velocidad y desequilibrio del extremo para apuntalar un proyecto deportivo que busca, de una vez por todas, romper con la sequía de títulos en la Liga MX que arrastra el club desde el Clausura 2011. La apuesta por Antuna se suma a un mercado de fichajes en el que Pumas ha buscado experiencia y jerarquía en zonas clave del campo, destacando también la figura del guardameta Keylor Navas como uno de los líderes del vestuario.
En las próximas horas, se espera que Antuna se reúna con Antonio Sancho, responsable de la nueva directiva universitaria, y con el director técnico Efraín Juárez. En ese encuentro se afinarán aspectos contractuales y deportivos: duración del vínculo, rol dentro del plantel y el plan de integración al sistema de juego que Juárez ha intentado consolidar desde su llegada al banquillo.
La incorporación de Antuna no solo tiene un peso mediático, sino también táctico. El cuerpo técnico lo visualiza como una pieza capaz de abrir defensas cerradas, aportar profundidad por las bandas y ofrecer variantes tanto por derecha como por izquierda. Su experiencia en la Liga MX y en selección nacional lo convierten en una alternativa inmediata para un equipo que ha sufrido, en torneos recientes, por falta de explosión en los últimos metros del campo.
Por ahora, el gran interrogante gira en torno a la fecha de su debut. Con la Jornada 4 del Clausura 2026 cada vez más cercana, en Pumas saben que todo dependerá de la velocidad con la que se cierre la negociación, se firmen los documentos y el jugador quede registrado de manera oficial ante la Liga MX. Si no surgen contratiempos en los exámenes médicos ni en la parte administrativa, Antuna podría estar disponible para ser convocado en ese compromiso, aunque su presencia en el once inicial se evaluaría según su estado físico.
Mientras tanto, Efraín Juárez vive un momento peculiar. Pese a haber generado empatía y respeto en la grada del Estadio Olímpico Universitario, ha tenido que convivir con constantes rumores sobre su continuidad. Sin embargo, la nueva dirigencia encabezada por Antonio Sancho le ha expresado públicamente su respaldo, confiando en que el ex campeón del mundo Sub-17 con la Selección Mexicana es el indicado para liderar el resurgir del equipo en este Clausura 2026.
La apuesta por reforzar al plantel, y en especial por un jugador como Antuna, se entiende también como un mensaje de apoyo a Juárez. La directiva quiere dotar al entrenador de mejores herramientas ofensivas para que pueda desarrollar su idea futbolística con mayor margen y, sobre todo, con resultados que se traduzcan en victorias y protagonismo en la parte alta de la tabla.
La presión, sin embargo, es enorme. Pumas arrastra más de una década sin levantar el título de la Liga MX, y la paciencia de la afición se ha ido agotando al compás de campañas irregulares, liguillas desperdiciadas y proyectos que no lograron consolidarse. Ahora, con una estructura renovada, figuras de peso en el vestuario y un refuerzo de la talla de Antuna cerca de concretarse, no hay margen para excusas: el objetivo es competir por el campeonato desde el primer instante.
El entorno universitario considera que Antuna puede ser un revulsivo tanto dentro como fuera de la cancha. Deportivamente, aporta experiencia en partidos de alta exigencia y un perfil ofensivo que encaja con la tradición puma de juego vertical e intenso. En lo anímico, su llegada envía una señal clara al resto del plantel: la institución está dispuesta a invertir y a moverse con determinación para recuperar el protagonismo perdido.
En Cantera ya se trabaja en el plan de adaptación del jugador. La idea es que, apenas firme, se integre de inmediato a los entrenamientos bajo la supervisión del cuerpo técnico y del área de preparación física, que evaluará su estado tras su paso por Tigres. Se contempla un proceso acelerado de integración táctica, aunque sin perder de vista el cuidado de su condición física para evitar lesiones en un calendario apretado.
Keylor Navas, por su parte, se perfila como uno de los elementos llamados a respaldar la adaptación de Antuna al vestuario. El portero, con su trayectoria internacional y liderazgo natural, se ha convertido en una referencia para los más jóvenes y para los recién llegados. Su presencia, sumada a la de jugadores con experiencia en Liga MX, busca crear un entorno competitivo, pero también estable, que permita a fichajes como Antuna rendir al máximo.
Además del impacto inmediato que pueda tener en este Clausura 2026, en Pumas miran a Antuna como una pieza importante en el mediano plazo. Su edad, su experiencia y su recorrido en el futbol mexicano lo convierten en un activo que podría sostenerse varias temporadas, siempre y cuando logre adaptarse plenamente al sistema de Juárez y a las exigencias de la institución universitaria.
Las próximas horas en el Pedregal serán determinantes. Entre revisiones médicas, reuniones con la directiva y los primeros contactos con sus futuros compañeros, Antuna vivirá un día clave que podría marcar un giro importante en su carrera, después de un paso por Tigres que no terminó de despegar como se esperaba. Para el jugador, se abre la oportunidad de relanzar su nivel en un entorno donde se le exigirá, pero también se le otorgará la responsabilidad de ser protagonista.
En paralelo, la afición observa con expectativa. La exigencia es clara: volver a celebrar un título de Liga MX y recuperar el espíritu competitivo que identificó a Pumas durante años. Jugadores y cuerpo técnico son conscientes de esa presión y asumen que cada refuerzo, especialmente uno con el perfil de Uriel Antuna, debe traducirse en resultados concretos. El Clausura 2026 se presenta, así, como un torneo decisivo para la institución, y el posible fichaje del extremo mexicano podría ser una de las piezas más importantes del rompecabezas auriazul.
