Matías Almeyda mantiene vivo su vínculo con México en pleno caos por la caída de ‘El Mencho’
El nombre de Matías Almeyda sigue muy ligado a México, y especialmente a Jalisco, aun cuando el entrenador argentino hoy dirige en Europa. El exestratega de Chivas volvió a mostrar el cariño que siente por el país en uno de los momentos más tensos de los últimos años, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido por fuerzas federales el domingo 22 de febrero de 2026.
La noticia del operativo y del fallecimiento del capo desencadenó horas de extrema violencia en distintos puntos del estado, con ciudades clave como Guadalajara viviendo bloqueos, enfrentamientos y una atmósfera de incertidumbre. Mientras se multiplicaban las imágenes del caos, el recuerdo de la etapa de Almeyda en el futbol mexicano reapareció de una manera distinta: a través de un mensaje de solidaridad y oración.
El mensaje de Almeyda en medio de la violencia
Desde su cuenta oficial en la red social X (antes conocida como Twitter), Almeyda decidió pronunciarse sobre lo sucedido. Sin grandes discursos, pero con un gesto cargado de simbolismo, el «Pelado» compartió una publicación en la que se pedía paz para México y, en particular, para Jalisco, acompañándola con un emoji de manos en oración y la bandera mexicana.
El actual director técnico del Sevilla utilizó ese breve mensaje para expresar su cercanía con un país que considera una segunda casa. Aunque no mencionó nombres específicos ni se adentró en temas políticos, el contexto era claro: su publicación llegó pocas horas después de los enfrentamientos, bloqueos carreteros y actos de violencia derivados del operativo en Tapalpa, Jalisco, donde se reportó la muerte de ‘El Mencho’.
Respuesta inmediata de la afición mexicana
La reacción de los aficionados mexicanos fue casi instantánea. Miles de seguidores, especialmente hinchas de Chivas, retomaron el mensaje de Almeyda, agradeciendo que, pese a la distancia y a su actual trabajo en Europa, no se haya desentendido de lo que ocurre en México. Para muchos, el gesto fue una nueva confirmación del profundo arraigo emocional que el entrenador tiene con el país.
Los comentarios se llenaron de agradecimientos, recuerdos de sus títulos con el Rebaño Sagrado y mensajes de apoyo recíproco. No fueron pocos quienes señalaron que, en momentos en los que domina la narrativa de violencia y crimen organizado, la voz de una figura respetada como Almeyda aporta un matiz distinto, más humano y empático.
Jalisco, un lugar especial para el «Pelado»
No es casualidad que el mensaje de Matías haya tenido como trasfondo lo ocurrido en Jalisco. Fue en ese estado donde vivió algunos de los momentos más intensos de su carrera como entrenador, al frente de Chivas. Entre 2015 y 2018 convirtió a un equipo en crisis deportiva y anímica en un conjunto competitivo que volvió a pelear por títulos nacionales e internacionales.
Esa etapa le dio un vínculo profundo con la gente de Guadalajara y de todo el estado. Almeyda no solo ganó trofeos; también cultivó una relación de cercanía con la afición, basada en la entrega, el carisma y la defensa de un estilo de juego ofensivo que conectó con la identidad del club. Por eso, al estallar la violencia en la entidad, su reacción fue leer la situación no solo como una noticia lejana, sino como algo que afecta a personas y lugares que formaron parte de su vida diaria.
El legado de Almeyda en Chivas y en la Liga MX
En números, el paso del argentino por el banquillo rojiblanco fue más que destacado. Dirigió 147 partidos oficiales con el Club Guadalajara, sumando 59 victorias, 46 empates y 42 derrotas. Pero lo más significativo fue el palmarés que dejó en las vitrinas del Rebaño Sagrado:
– Un título de Liga MX en el Clausura 2017
– Dos campeonatos de Copa MX
– Una Supercopa de México
– Una Liga de Campeones de la Concacaf (Concachampions)
Ese ciclo lo convirtió en el último entrenador que logró coronar a Chivas en la liga hasta el momento, un logro que le otorgó un lugar privilegiado en la historia del club. Desde entonces, cada vez que se habla de entrenadores para el Rebaño o de figuras que marcaron la década, su nombre aparece de manera casi obligada.
¿Por qué no ha regresado a la Liga MX?
A lo largo de los años, se ha especulado en repetidas ocasiones sobre un posible regreso de Almeyda a la Liga MX. Diversos equipos, tanto de alto perfil como de proyectos en reconstrucción, han sido vinculados con él. Sin embargo, el propio entrenador ha dejado entrever en más de una ocasión que su lazo emocional con Chivas es tan fuerte que le resultaría difícil dirigir a otro club mexicano.
Ese cariño y lealtad, sumados a las oportunidades que se le han abierto en otros países, han frenado un pronto regreso al futbol mexicano. Aun así, la puerta nunca parece completamente cerrada; la relación con la afición del Rebaño y el respeto que se ganó en el entorno de la Liga MX mantienen viva la ilusión de un posible reencuentro en el futuro.
Liga MX 2026: el contexto deportivo detrás del mensaje
El mensaje de Almeyda llega en un momento en el que la Liga MX 2026 se encuentra en plena efervescencia. El campeonato se disputa bajo la mirada del mundo del futbol, con México preparándose además para la cita mundialista de 2026 junto a Estados Unidos y Canadá.
En este escenario, la violencia y la inseguridad vuelven a poner bajo la lupa uno de los mayores desafíos del país: cómo garantizar que los grandes eventos deportivos convivan con un entorno de estabilidad y seguridad. Aunque Almeyda hoy no está directamente involucrado en la Liga MX, su figura sigue siendo influyente, y su mensaje de paz se interpreta también como un deseo de que el futbol mexicano pueda desarrollarse en un contexto más tranquilo y seguro.
El futbol como refugio en tiempos de crisis
Los hechos de Jalisco recordaron que, para muchas personas, el futbol es una especie de refugio emocional. En días marcados por noticias de enfrentamientos y bloqueos, los aficionados buscan en su equipo, en sus ídolos y en la memoria de grandes triunfos un espacio de alivio. La figura de Almeyda, asociada a una de las etapas más felices recientes de Chivas, funciona como un recordatorio de que el deporte también puede unir y dar esperanza.
Cuando un entrenador extranjero muestra preocupación por la situación de un país en el que ya no vive, se refuerza la idea de que el futbol genera vínculos que trascienden contratos y resultados. La empatía de Almeyda no solo se dirige a los aficionados rojiblancos, sino a todo un país que lo adoptó y lo reconoció como uno de los suyos.
La dimensión social de las figuras deportivas
La postura de Almeyda también abre un debate sobre el papel social de los protagonistas del futbol. Cada vez es más frecuente que entrenadores y jugadores se pronuncien sobre temas ajenos al terreno de juego, ya sea para condenar la violencia, pedir justicia o simplemente expresarse en favor de la paz.
En el caso del argentino, su mensaje no fue político ni confrontativo; fue un gesto simbólico, breve, pero cargado de significado. En un entorno donde muchas figuras optan por el silencio para evitar controversias, ese tipo de manifestaciones son valoradas por la afición, que percibe en ellas humanidad y coherencia con los valores que suelen pregonarse en el vestidor: unidad, solidaridad y respeto.
Impacto emocional en la afición de Chivas
Para el seguidor de Chivas, el nombre de Almeyda está ligado a noches de gloria: finales ganadas, remontadas, un equipo que competía con garra y no se rendía. En medio de las noticias de violencia en Jalisco, ver que ese mismo entrenador se toma un momento para pedir paz y mandar fuerza a México genera un vínculo afectivo aún mayor.
Muchos aficionados interpretan el gesto como una prueba de que su cariño no se limitó al tiempo que estuvo bajo contrato, sino que perdura a través de los años. Esa permanencia emocional explica por qué, cada vez que se menciona a Almeyda, la respuesta de buena parte de la afición rojiblanca es una mezcla de nostalgia, gratitud y esperanza de volver a verlo algún día en el banquillo del Estadio Akron.
México, una segunda casa para Almeyda
Desde su salida de Chivas, Almeyda ha dirigido en distintas ligas y países, pero en cada entrevista donde surge el tema de su paso por México, suele referirse al país con especial afecto. Habla de la calidez de la gente, de la pasión por el futbol, de su vida cotidiana en Guadalajara, de cómo su familia se adaptó y se sintió cómoda en territorio mexicano.
Ese arraigo explica que, incluso hoy, en plena etapa con el Sevilla y con otros desafíos en mente, siga mirando de reojo lo que ocurre en México, tanto en lo deportivo como en lo social. Para él, no es solo un lugar donde ganó títulos; es un espacio de vida que marcó su trayectoria profesional y personal.
Un llamado implícito a la paz en tiempos convulsos
En un escenario tan delicado como el que provocó la muerte de ‘El Mencho’, con Jalisco como epicentro de tensiones, el mensaje de Matías Almeyda puede leerse también como una invitación a no normalizar la violencia. Aunque se expresó únicamente con símbolos -manos en oración y la bandera de México-, el trasfondo es claro: deseo de paz, solidaridad con las víctimas colaterales y esperanza de que el país encuentre caminos de estabilidad.
Mientras la Liga MX 2026 sigue su curso y México se prepara para ser uno de los anfitriones del Mundial, la voz de figuras respetadas dentro del futbol adquiere un peso especial. Almeyda, aun desde la distancia, se mantiene como un recordatorio de que el deporte puede ser un puente entre países, una plataforma para mensajes de unión y un refugio simbólico en tiempos marcados por el miedo y la incertidumbre.
En medio del caos y la violencia que sacudieron Jalisco, el entrenador argentino volvió a demostrar que no ha dejado de mirar hacia México. Su mensaje, sencillo pero contundente, refuerza una idea que la afición ya intuía: para Matías Almeyda, el país que lo vio triunfar con Chivas no es un capítulo cerrado, sino una parte viva de su historia.
