Liga Mx 2026: lesión de luis romo enciende alarmas en chivas antes del clásico américa

Liga MX 2026: la lesión de Luis Romo prende las alarmas en Chivas antes del Clásico Nacional ante América

El arranque de torneo de las Chivas Rayadas del Guadalajara ha superado cualquier previsión optimista. El equipo de Gabriel Milito no solo ha cumplido, sino que ha firmado un inicio perfecto: cinco triunfos en cinco jornadas, 15 puntos de 15 posibles y liderato general. En ese contexto inmejorable llega el primer gran examen del semestre: el Clásico Nacional frente al América, programado para el sábado 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, en la cancha del Estadio Akron, en Zapopan.

Sin embargo, cuando el panorama parecía despejado y el ambiente en Verde Valle era de total euforia, surgió la peor noticia posible: la baja de su capitán, Luis Romo. El mediocampista, pieza clave en el equilibrio del equipo, quedó descartado para el duelo ante las Águilas debido a molestias musculares que lo obligaron a abandonar el terreno de juego en el Estadio El Encanto el pasado viernes, durante la victoria frente a Mazatlán.

Hasta el momento, no se ha revelado de manera oficial la gravedad específica de la lesión ni el diagnóstico preciso del exjugador de Querétaro, Cruz Azul y Monterrey. La ausencia de un parte médico detallado impide establecer un periodo exacto de recuperación, pero dentro del cuerpo técnico se asume que Romo no estará disponible al menos para los próximos compromisos más exigentes del calendario rojiblanco.

¿Cuántos partidos podría perderse Luis Romo?

De entrada, está prácticamente descartado para el Clásico Nacional ante el América, el duelo más mediático del futbol mexicano y uno de los que mayor desgaste emocional y físico implican. Pero el calendario no da tregua, y la preocupación aumenta porque el capitán del Rebaño podría perderse también encuentros de alta exigencia competitiva ante rivales directos.

Dentro de las previsiones internas se contempla la posibilidad de que Romo no vea acción en los partidos frente a Cruz Azul y Toluca, dos equipos que suelen figurar en la lucha por los primeros puestos y que exigen máxima intensidad en mediocampo. La ausencia de un jugador que combina recuperación, buen pie y liderazgo podría obligar a Milito a modificar su estructura táctica, no solo a nivel de nombres, sino también en cuanto a comportamientos del equipo con y sin balón.

La fecha que se maneja como una posible ventana para su regreso es el Clásico Tapatío. Chivas visitará a los Rojinegros del Atlas el sábado 7 de marzo, en el Estadio Jalisco, en duelo correspondiente a la Jornada 10. Ese partido se vislumbra como un objetivo razonable para que Romo reaparezca, siempre y cuando la evolución de la lesión sea positiva y no surjan recaídas. No obstante, el cuerpo médico será extremadamente cuidadoso, ya que forzar su regreso podría traer consecuencias más graves.

A esta situación se suma otro factor: la probable baja de Romo para la selección mexicana. El mediocampista estaba contemplado por Javier “Vasco” Aguirre para el amistoso del Tri del miércoles 25 de febrero, que se disputará en el Estadio La Corregidora. Todo indica que el capitán rojiblanco quedará fuera de la convocatoria, priorizando su rehabilitación con miras a la parte decisiva del torneo de Liga MX.

¿Quién tomará el lugar de Luis Romo en el Clásico Nacional?

La gran incógnita gira en torno a la sustitución de Romo en el once titular. Gabriel Milito siempre ha mostrado predilección por un mediocentro de jerarquía que pueda iniciar juego desde atrás y, al mismo tiempo, proteger a la zaga. Sin esa figura natural disponible, el estratega tendrá que escoger entre varias alternativas: apostar por un sustituto posicional o reformular el sistema para repartir funciones.

La opción más lógica es recurrir a un mediocampista de contención puro que aporte orden y presencia física. Un futbolista de perfil defensivo permitirá que los interiores mantengan su vocación ofensiva sin desproteger la zona central. Otra variante que analiza el cuerpo técnico es retrasar a un volante mixto de mayor técnica, buscando conservar la calidad en la salida, aun a costa de perder algo de fuerza en la recuperación.

También se abre la puerta a que un defensor central con buen manejo de balón dé un paso hacia adelante para ocupar una especie de rol híbrido, alternando entre la línea de tres en salida y el mediocentro posicional cuando el equipo defiende replegado. Esta solución, muy utilizada por técnicos de escuela sudamericana como el propio Milito, podría ayudar a tapar la ausencia de Romo sin realizar cambios drásticos en el sistema de juego.

Así podría ser el once titular de Milito sin Luis Romo

Bajo estas premisas, el planteamiento inicial de Chivas para enfrentar al América podría lucir así, tomando como referencia el dibujo táctico que más ha repetido Milito: un 4-3-3 flexible, capaz de mutar a 4-2-3-1 según el desarrollo del partido.

Portería: el guardameta titular se mantiene sin discusión, consolidado por su seguridad bajo los tres palos y su mejoría en el juego con los pies. Es clave para iniciar el juego desde atrás y para sostener al equipo en los momentos en que el América logre empujar al Rebaño contra su área.

Defensa: una línea de cuatro ya muy automatizada. Laterales con salida constante, encargados de darle amplitud al ataque y profundidad por bandas, pero con la obligación de ser muy prudentes ante la velocidad de los extremos azulcremas. En el centro de la zaga, la dupla que se ha consolidado en las primeras jornadas seguiría comandando el bloque defensivo, con uno de ellos asumiendo más peso en la salida de balón ante la ausencia de Romo.

Mediocampo: aquí se da el movimiento clave. Sin Romo, el puesto de mediocentro lo tomaría un contención de perfil más destructivo, cuya prioridad sea cortar líneas de pase, anticipar y proteger la frontal del área. A sus costados, dos interiores con mayor libertad: uno con funciones más creativas, enlazando con los extremos y el nueve; otro con presencia de área a área, capaz de pisar el área rival, pero también de realizar coberturas cuando el lateral suba.

Ataque: un tridente ofensivo en el que el centrodelantero fija a los centrales rivales y ataca los espacios a la espalda de la defensa, mientras los extremos se mueven hacia dentro para generar superioridad en mediapunta o desbordar por fuera según lo demande la jugada. La movilidad del hombre del medio y la llegada de los interiores serán fundamentales para compensar la pérdida del aporte de Romo en la conducción desde la base.

En términos generales, el once de Milito sin su capitán mantendría la idea de un equipo protagonista, que busca tener la pelota y presiona alto, pero con ajustes claros en la zona ancha para evitar que el América se adueñe del mediocampo. La clave estará en que el sustituto de Romo no pretenda imitarlo, sino cumplir con un rol bien definido para que el engranaje colectivo siga funcionando.

Impacto táctico de la baja de Romo

Más allá del nombre que lo reemplace, la verdadera afectación está en el modelo de juego. Romo no solo recupera balones; también es un primer pasador fiable que ayuda a sortear la presión rival. Sin él, Chivas podría verse forzada a utilizar más los envíos largos y las transiciones rápidas, especialmente si América decide adelantar líneas y presionar la salida.

Milito tendrá que trabajar automatismos adicionales: centrales que asuman mayor protagonismo con el balón, interiores que se ofrezcan continuamente como opciones de pase y laterales que elijan mejor sus momentos para proyectarse. La coordinación entre esas piezas será determinante para que el equipo no pierda fluidez ni cometa pérdidas peligrosas en campo propio.

En fase defensiva, la ausencia de Romo obligará a un esfuerzo colectivo mayor. El bloque medio-alto de Chivas suele funcionar bien gracias a la lectura del juego de su capitán, que cierra líneas de pase interiores y corrige cuando el equipo queda partido. Sin él, los interiores tendrán que ser más disciplinados y el delantero centro deberá participar con más intensidad en la primera línea de presión, evitando que el mediocampo quede expuesto.

El aspecto emocional y el liderazgo dentro del vestidor

No se puede ignorar el componente anímico. Romo no es solo un futbolista clave, también es el capitán y una voz de peso en el vestidor. Su ausencia en el Clásico Nacional significa que Chivas tendrá que encontrar nuevos referentes de liderazgo sobre el terreno de juego.

Es probable que Milito designe a un capitán alterno para este duelo, alguien con experiencia, carácter y arraigo dentro del grupo. Un jugador que, más allá de la banda en el brazo, sea capaz de mantener la calma en los momentos de tensión y de transmitir confianza en los pasajes complicados del partido. Muchas veces, en choques de alta rivalidad, la diferencia no la marcan solo los detalles tácticos, sino la personalidad con la que el equipo afronta el escenario.

Este escenario también representa una oportunidad para que futbolistas jóvenes o con menos reflectores den un paso al frente. En ausencia de un referente, surgen nuevos liderazgos silenciosos: quien corre más, quien no deja de hablar para ordenar, quien pide la pelota en los momentos difíciles. Para un grupo que aspira a pelear por el título, aprender a competir sin algunas de sus figuras es una prueba obligatoria.

Gestión de plantel y profundidad del banquillo

La lesión de Romo pone a prueba la profundidad del plantel de Chivas. Una de las grandes críticas históricas al equipo ha sido la falta de recambios de calidad en ciertas zonas del campo. En este torneo, con una dinámica ganadora y un proyecto más sólido, la ausencia del capitán servirá también como termómetro para medir el nivel real de los jugadores de la banca.

Si el sustituto de Romo y el resto del mediocampo responden con solvencia ante América, Cruz Azul y Toluca, el mensaje será muy claro: este Chivas tiene una base competitiva más amplia que en años anteriores. Si, por el contrario, se nota demasiado la diferencia, podría obligar a la directiva y al cuerpo técnico a replantear ciertas decisiones de cara al mercado de verano.

Milito, por su estilo, suele confiar en planteles cortos, pero con mucha claridad en los roles. En este contexto, la gestión del esfuerzo será vital: rotaciones puntuales, manejo de cargas en entrenamientos y decisiones valientes, como sentar a un titular en buen momento si el riesgo físico lo amerita. El objetivo es evitar que la baja de Romo sea el inicio de una seguidilla de problemas musculares en otras piezas clave.

El reto para Chivas: ganar el Clásico sin su capitán

Desde el punto de vista competitivo, ganar el Clásico Nacional sin Luis Romo tendría un valor doble para el Rebaño. Por un lado, consolidaría su etiqueta de candidato serio al título, demostrando que el funcionamiento colectivo está por encima de las individualidades. Por otro, enviaría un mensaje directo al resto de la liga: Chivas es capaz de sostener un paso perfecto incluso en medio de la adversidad.

El América, por su parte, intentará explotar esa ausencia en mediocampo. No sería extraño ver a los azulcremas cargando el juego por dentro, buscando transiciones rápidas y tratando de aprovechar cualquier pérdida de balón en zona sensible. Para contrarrestarlo, el once de Milito deberá mostrar una concentración máxima, sobre todo en los primeros minutos, cuando la intensidad y la adrenalina suelen desbordarse.

En resumen, la lesión de Luis Romo llega en el peor momento, en la víspera del partido más pasional de la temporada. Pero también abre una ventana para que Chivas demuestre si su gran inicio de torneo se sustenta en un proyecto robusto o depende en exceso de sus figuras. El once que Gabriel Milito envíe al campo del Estadio Akron, y la forma en que responda sin su capitán, marcarán buena parte del relato de este Clausura 2026 para el Rebaño Sagrado.