La ‘Hormiga’ González le dice no a Europa y frena un traspaso millonario: Chivas pierde 20 millones por su goleador
Armando «la Hormiga» González vive el mejor momento de su carrera. El delantero del Guadalajara se ha convertido en el gran referente ofensivo del equipo, encadenando goles jornada tras jornada, sosteniendo a las Chivas en la cima de la Liga MX, invictos y con la medalla reciente de haber ganado el Clásico Nacional frente al América. Sin embargo, en pleno apogeo futbolístico tomó una decisión que ha sorprendido a muchos: rechazó un salto al futbol europeo que habría dejado alrededor de 20 millones en las arcas rojiblancas.
El CSKA de Moscú, uno de los clubes históricos del futbol ruso, puso sobre la mesa una propuesta calificada como «estratosférica» para hacerse con el atacante de 22 años. La oferta contemplaba el pago íntegro de la cláusula de rescisión de González, una cifra que para un jugador que apenas comienza a consolidarse a nivel internacional representaba un contrato capaz de «arreglarle la vida». Pero, pese a la magnitud económica y al atractivo de probarse en el Viejo Continente, la respuesta del jugador fue un rotundo no.
De acuerdo con la información revelada por el periodista Jesús Bernal, la operación estaba prácticamente encaminada antes del cierre del mercado ruso de fichajes. El CSKA estaba dispuesto a asumir la cláusula de salida y Chivas, ante semejante cantidad, veía con buenos ojos el negocio. El movimiento, en términos financieros, era redondo para el club tapatío. Sin embargo, el factor decisivo no fue ni el dinero ni la postura de la institución, sino la voluntad del propio Armando González, que se plantó y decidió continuar en Guadalajara.
Las razones del atacante tienen que ver tanto con lo deportivo como con lo personal. Por un lado, «la Hormiga» está obsesionado con ganarse un lugar en la lista definitiva de la Selección Mexicana para la Copa Mundial de la FIFA 2026. El torneo, que México inaugurará el 11 de junio frente a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, se ha convertido en la gran meta del delantero. Considera que mantenerse como figura en un gigante de la Liga MX, con regularidad, protagonismo y continuidad, es la ruta más segura para convencer a Javier Aguirre de incluirlo en la convocatoria mundialista.
Por otro lado, el artillero valoró que el salto directo a Rusia implicaba un cambio demasiado brusco en su vida y en su carrera. El idioma, el clima, la cultura y, sobre todo, la ausencia de competiciones europeas de alto nivel pesaron en la balanza. El CSKA, a pesar de su historia, no está compitiendo en torneos como la Champions o la Europa League, y para González esa falta de escaparate internacional restaba atractivo a la operación. Su sueño europeo, si llega, quiere que sea en una liga y un contexto donde pueda medirse semana a semana ante los mejores del mundo.
Esta decisión tiene un impacto directo en Chivas. El club se queda sin un ingreso aproximado de 20 millones que habría significado una auténtica bocanada de aire financiero: saneamiento de cuentas, posibilidad de reforzar varias posiciones y mayor margen en el mercado de fichajes. Para cualquier equipo del futbol mexicano, una operación de ese calibre no se presenta todos los días. No obstante, a la vez, el Guadalajara conserva a su goleador en plena forma y mantiene intacta su columna vertebral para pelear por el título de la Liga MX 2025-26.
En términos estadísticos, el desempeño de la «Hormiga» respalda su decisión. En el curso 2025-26, Armando González se ubica como sublíder de goleo en la Liga MX con 17 tantos en 23 encuentros. Solo lo supera Joao Pedro, delantero del Atlético San Luis, que suma 18 anotaciones, mientras que el tricampeón de goleo Paulinho, figura del Toluca, se mantiene por detrás con 14 goles en 19 partidos. Es decir, el atacante rojiblanco no solo destaca en su equipo, sino que se ha instalado entre los mejores artilleros del país.
El contexto competitivo también influye. Chivas no solo está en la punta de la clasificación, sino que atraviesa un momento de cohesión colectiva que rara vez se alcanza: el equipo es líder, sigue invicto y viene de imponerse en el Clásico Nacional. González entiende que marcharse ahora implicaba abandonar un proyecto donde él es protagonista, capitán ofensivo y referente indiscutible, para pasar a ser una incógnita en un entorno completamente nuevo. La estabilidad deportiva y emocional se ha convertido en un valor que muchos futbolistas empiezan a considerar tanto o más que los millones ofrecidos.
De cara al Mundial 2026, la lectura es clara: el delantero prefiere ser figura en casa antes que suplente en el extranjero. Javier Aguirre suele valorar el momento de forma, la adaptación al sistema y la capacidad de responder bajo presión. Armando apuesta a que, si mantiene su ritmo goleador y su influencia en un club grande como Chivas, será imposible ignorarlo a la hora de elaborar la lista mundialista. Además, quedarse en la Liga MX le permite permanecer bajo el radar mediático y deportivo del entorno de la selección, algo que tal vez no tendría con el mismo peso en Rusia.
No faltan voces críticas que señalan que el jugador pudo haber dejado escapar la oportunidad de su vida. Hay quien considera que México seguirá sufriendo en las Copas del Mundo y que, si la «Hormiga» hubiera dado el salto a Europa, habría pulido aún más su nivel en un entorno exigente. También hay quienes dudan de que otro club llegue pronto a poner sobre la mesa una cifra similar por su traspaso, a menos que sea otro equipo de la propia Liga MX. El riesgo existe: una lesión, una baja de juego o un cambio de entrenador podrían alterar por completo el panorama.
Sin embargo, también puede leerse su postura como un acto de convicción y madurez. A sus 22 años, González no se dejó deslumbrar únicamente por el dinero. Priorizó su desarrollo gradual, su entorno inmediato y su objetivo de corto plazo: la Copa del Mundo en casa. No es el típico caso del joven que sale al primer llamado europeo sin un plan claro. El delantero parece tener muy definido qué tipo de paso quiere dar y en qué condiciones. Para muchos futbolistas, decirle no a un contrato millonario es impensable; para él, significó mantenerse fiel a su proyecto deportivo.
En el plano táctico, su permanencia es un alivio para el cuerpo técnico de Chivas. El equipo ha construido buena parte de su sistema ofensivo alrededor de la movilidad y del olfato goleador de la «Hormiga». Sus diagonales a la espalda de los defensas, su capacidad para atacar el primer poste y su entendimiento con los extremos son piezas clave del engranaje rojiblanco. La salida del goleador hubiera obligado a un rediseño profundo del ataque, probablemente con un fichaje de emergencia que difícilmente habría llegado al mismo nivel de adaptación inmediata.
Para la Liga MX, que históricamente ha sido señalada por retener figuras y dificultar su salida al extranjero, este caso abre un matiz distinto: no fue el club el que frenó el traspaso, sino el propio jugador. Se confirma que el salto a Europa ya no es una decisión automática ni siempre deseable; el destino, la liga, el proyecto deportivo y la visibilidad internacional pesan casi tanto como el salario. No es lo mismo partir a una de las cinco grandes ligas con acceso a competiciones continentales que emigrar a un entorno aislado del gran escaparate europeo.
También hay que considerar el factor emocional. González es producto de un contexto en el que vestir la camiseta de Chivas tiene un peso simbólico enorme. Ser el goleador de un club que solo juega con futbolistas mexicanos, y que además atraviesa una buena racha, lo coloca como ídolo emergente de una de las aficiones más grandes del país. Dejar ese rol de figura naciente para convertirse en un jugador más en un equipo lejano podía resultarle, al menos por ahora, menos atractivo que seguir alimentando su historia en Guadalajara.
Pensando a mediano plazo, su decisión no cierra definitivamente la puerta a Europa. Si mantiene su nivel, si confirma su capacidad goleadora en fases finales y, especialmente, si firma un buen Mundial 2026, el abanico de opciones podría abrirse aún más. Equipos de ligas con mayor exposición internacional podrían interesarse por él, y entonces sí, la ecuación deportivo-económica se vería mucho más equilibrada. El riesgo es que, si no da ese salto de calidad, la oportunidad de los 20 millones quede como una anécdota irrepetible.
En suma, la historia de este mercado deja varias lecturas. Chivas renuncia, al menos por ahora, a un ingreso millonario pero conserva a la figura que sostiene su proyecto deportivo. La «Hormiga» González renuncia a un contrato que le cambiaba la vida, pero se mantiene en el entorno ideal para buscar su gran sueño: jugar el Mundial 2026 como el 9 de México. El CSKA de Moscú, por su parte, se queda sin el delantero que pretendía convertir en su carta goleadora. Y el debate queda abierto: ¿apostó González por la estabilidad y la Selección… o dejó escapar el tren del futbol europeo?
Lo único incuestionable, a día de hoy, son los hechos: 17 goles en 23 partidos, liderazgo en un equipo invicto y una convicción firme de que su camino hacia la élite pasa primero por triunfar en Chivas y en la Liga MX, antes de cruzar definitivamente el océano. El tiempo dirá si la negativa a esos 20 millones fue un acto de valentía estratégica o una oportunidad que no volverá. Por ahora, el rebaño sagrado celebra que su goleador siga en casa, y la «Hormiga» González prepara su siguiente objetivo: seguir marcando… y seguir llamando a la puerta del Mundial.
