El tanto de Julián Quiñones que lo coloca por encima de Cristiano Ronaldo en la lucha por el ‘Pichichi’ saudí se ha convertido en uno de los grandes temas del futbol internacional. El atacante de la Selección Mexicana atraviesa un momento brillante con el Al Qadsiah en la Superliga de Arabia Saudita y ya se ha metido de lleno en la pelea por el título de máximo goleador del torneo.
El delantero, nacido en Colombia y naturalizado mexicano, volvió a ser determinante al marcar de nuevo con la camiseta del Al Qadsiah, consolidándose como el segundo mejor artillero del campeonato. Con su más reciente anotación, ha superado a Cristiano Ronaldo en la tabla de goleo y se ha colocado a solo un tanto de Ivan Toney, actual líder en la carrera por el ‘Pichichi’ de la liga saudí.
Lo más impresionante del presente de Quiñones es su regularidad. El jugador suma ya ocho partidos consecutivos viendo puerta, una racha que lo confirma como uno de los delanteros más en forma del momento. Cada jornada acrecienta su peso específico dentro del equipo y, al mismo tiempo, eleva el prestigio del futbol mexicano en un campeonato que ha ido ganando reflectores por la presencia de grandes figuras mundiales.
En esta ocasión, el gol decisivo de Quiñones llegó ante el rival más duro posible: el Al Hilal, líder del campeonato y uno de los clubes más poderosos de la región. En un duelo de altísimo voltaje, el atacante del Al Qadsiah apareció en el momento clave para darle la vuelta al marcador y encaminar a su equipo hacia una victoria de enorme valor anímico y deportivo.
La acción se produjo alrededor del minuto 76. Tras un tiro de esquina ejecutado por Musab Al Juwayr, Quiñones atacó el balón con gran determinación dentro del área. Se elevó por encima de los defensores y conectó un cabezazo potente y bien dirigido que dejó sin opciones al guardameta Bono. El remate fue tan preciso que el portero poco pudo hacer, y la afición del Al Qadsiah celebró con euforia el tanto que cambiaba la historia del partido.
Ese gol no solo significó la remontada en el marcador, sino que también se convirtió en un auténtico impulso para el Al Qadsiah dentro de la Superliga. El equipo, dirigido por Brendan Rodgers, ve cómo su proyecto comienza a consolidarse, y buena parte de ese crecimiento pasa por el rendimiento de Quiñones, que se ha asumido como la gran referencia ofensiva de la plantilla.
En términos individuales, la anotación tiene un peso aún mayor. Gracias a ese tanto, Quiñones escaló en la tabla de goleadores, rebasando a Cristiano Ronaldo y colocándose como sublíder del goleo. Por delante suyo solo aparece Ivan Toney, que recientemente firmó un triplete frente al Al Ettifaq, resultado que lo catapultó momentáneamente a la cima del listado de artilleros del campeonato saudí.
La lucha por el ‘Pichichi’ en Arabia Saudita se ha ido transformando en un atractivo adicional de la liga. Durante mucho tiempo, todos los reflectores apuntaron casi exclusivamente a Cristiano Ronaldo, pero el rendimiento de jugadores como Quiñones e Ivan Toney ha abierto el abanico de protagonistas. Que un jugador de la Selección Mexicana esté peleando de tú a tú con figuras de talla mundial refuerza la percepción de que el talento mexicano puede competir al máximo nivel.
Un aspecto llamativo del caso de Quiñones es que, pese a sus números y su impacto en el juego, no siempre ha contado con la simpatía o el respaldo total de todos los técnicos que lo han dirigido. Incluso se ha señalado que no es del agrado futbolístico de algunos entrenadores de renombre. Sin embargo, el delantero ha optado por responder donde más importa: en la cancha. Su producción de goles y su constancia partido a partido hablan por él, por encima de cualquier preferencia personal.
El contexto del gol frente a Al Hilal también ayuda a dimensionar su importancia. No se trató de un tanto de trámite ni de una anotación con el partido resuelto, sino de un gol que cambiaba el rumbo del encuentro ante el líder del torneo, con la presión y la exigencia que eso conlleva. Ese tipo de acciones son las que diferencian a los buenos delanteros de los auténticos hombres decisivos en momentos críticos.
En lo colectivo, el Al Qadsiah se ve beneficiado por tener a un futbolista en estado de gracia. El equipo gana confianza al saber que, aunque el juego se complique, cuenta con un atacante capaz de resolver con una jugada aislada o un destello individual. Esta seguridad se transmite al resto de la plantilla y permite que el conjunto compita de igual a igual frente a clubes que, sobre el papel, podrían parecer superiores.
Desde la perspectiva de la selección nacional de México, el buen momento de Quiñones es una excelente noticia. Llegar a las concentraciones con la confianza que otorga una racha goleadora tan prolongada puede marcar la diferencia en partidos clave. Un delantero que anota casi en cada encuentro de su club se acostumbra a tomar decisiones rápidas en el área rival, a perfilarse mejor y a aprovechar cualquier mínima oportunidad, hábitos que son oro puro en el plano internacional.
Además, su rendimiento en Arabia Saudita también abre el debate sobre el peso que deben tener las ligas emergentes en la evaluación de los jugadores. Aunque algunos tiendan a subestimar ciertos torneos, lo cierto es que el nivel competitivo, el ritmo de juego y la exigencia física han crecido de manera considerable. Enfrentarse semana a semana a defensores experimentados, guardametas consolidados y entrenadores con trayectoria mundial fortalece el desarrollo de cualquier atacante.
El duelo estadístico con Cristiano Ronaldo le añade un componente mediático muy poderoso a la historia. Superar en la tabla de goleo a uno de los máximos anotadores de la historia del futbol no es un detalle menor, aunque sea de manera momentánea. Cada gol de Quiñones en esta temporada no solo suma para su equipo, también nutre una narrativa atractiva de superación y competencia directa con una leyenda del deporte.
Mirando hacia las próximas jornadas, la presión sobre los principales goleadores de la liga aumentará. Quiñones sabe que mantener el ritmo goleador será clave para sostenerse en la pelea por el ‘Pichichi’. Deberá manejar la carga física, la adaptación a los rivales que ya lo conocen mejor y la presión de los marcadores que, inevitablemente, comenzarán a prestarle una atención especial. Sin embargo, la confianza que ha ido acumulando en estas ocho jornadas consecutivas marcando le da una base sólida para seguir compitiendo al máximo nivel.
La racha de partidos consecutivos anotando también habla de la evolución del propio jugador. Quiñones no es únicamente un rematador de área; se ha convertido en un atacante más completo, capaz de aparecer en diferentes zonas del campo, asociarse con sus compañeros, generar espacios y definir con ambos perfiles. Esta versatilidad dificulta el marcaje rival y le permite encontrar caminos al gol incluso cuando los partidos se cierran.
En el vestidor del Al Qadsiah, la figura de Quiñones se ha consolidado como un líder desde el rendimiento. No necesita grandes discursos para imponerse; sus goles, su entrega en cada jugada y su capacidad para aparecer en los momentos claves le otorgan una autoridad natural. Sus compañeros saben que, si logran surtirlo de balones en el área, las probabilidades de éxito se multiplican.
De cara al futuro, su nombre comenzará inevitablemente a relacionarse con posibles movimientos dentro del mercado internacional. Un delantero que compite por el liderato de goleo en una liga en crecimiento, con experiencia de selección nacional y un presente tan sólido, siempre será observado por clubes de otras ligas. No obstante, por ahora, el escenario ideal para él parece ser consolidar su legado en el futbol saudí y, por qué no, cerrar la temporada levantando el trofeo de máximo goleador.
Mientras tanto, la afición mexicana sigue muy de cerca cada partido del Al Qadsiah. Ver a uno de los suyos disputar el trono de artillero frente a figuras del calibre de Cristiano Ronaldo e Ivan Toney genera orgullo e ilusión. Cada nuevo gol de Julián Quiñones refuerza la sensación de que su llegada a la Selección Mexicana no fue casualidad, sino la consecuencia lógica del nivel que hoy exhibe.
En síntesis, el gol de cabeza con el que Julián Quiñones remontó al líder Al Hilal no fue un simple tanto más en la estadística. Representó un punto de inflexión en su temporada: lo impulsó a la segunda posición en la tabla de goleo, lo colocó por encima de Cristiano Ronaldo en la lucha por el ‘Pichichi’ saudí y confirmó que atraviesa uno de los momentos más brillantes de su carrera. Ahora, el reto será sostener esta versión demoledora jornada tras jornada.
