Cruz Azul se complica con Joao Pedro: Atlético San Luis aprieta por el goleador de la Liga MX
Cruz Azul parecía tener encaminado el fichaje de Joao Pedro, actual máximo romperredes de la Liga MX, pero la operación se ha trabado justo en la recta final del mercado. El problema ya no es deportivo, sino económico: tanto Atlético San Luis como el propio jugador han elevado las exigencias y la directiva celeste, encabezada por Iván Alonso, se encuentra en una auténtica carrera contra el tiempo.
Según los reportes más recientes, el club potosino ha sido claro desde el inicio: si Cruz Azul quiere llevarse al delantero italo-brasileño, debe pagar la cláusula de rescisión, fijada en 5 millones de dólares. Nada de negociaciones a la baja, ni pagos fraccionados sin garantías; San Luis pretende maximizar el rendimiento económico de su goleador, consciente de que está en uno de los mejores momentos de su carrera.
A este monto se suma la postura del propio Joao Pedro. Con casi 34 años, el atacante sabe que está posiblemente ante su último gran contrato y no está dispuesto a conformarse. De acuerdo con versiones cercanas a la negociación, el futbolista exige un salario elevado y un vínculo de larga duración, condiciones que generan dudas en la institución cementera, que ya ha cometido errores en el pasado con contratos pesados a jugadores veteranos.
La urgencia se incrementa porque el cierre de registros en la Liga MX está programado para el próximo lunes 9 de febrero. La Noria trabaja contrarreloj después de dejar escapar a otra de sus prioridades, el colombiano Miguel Borja, quien terminó marchándose al futbol de Emiratos Árabes Unidos pese a haber estado varias semanas en la Ciudad de México listo para firmar. Esa operación fallida dejó a la directiva en evidencia y aumentó la presión interna para no volver a equivocarse.
Desde su llegada para el Apertura 2025, Joao Pedro se ha consolidado como el artillero más efectivo de la liga: suma 16 goles, uno más que Armando González, figura de Chivas, y tres por encima de Paulinho, referente ofensivo del Toluca. Estos números explican por qué San Luis no cede en su postura y por qué Cruz Azul, urgido de un goleador confiable, insiste en la operación a pesar de las complicaciones.
La Máquina lleva varios torneos buscando un ‘9’ que garantice al menos una docena de goles por temporada y que se adapte rápido a la exigencia del club. El perfil de Joao Pedro encaja casi a la perfección: experiencia, capacidad para jugar de espaldas al arco, buen juego aéreo y olfato dentro del área. Sin embargo, la directiva también analiza el riesgo de comprometer una parte importante de su presupuesto en un jugador que ya se acerca al final de su carrera.
En el plano deportivo, el cuerpo técnico ve en Joao Pedro una pieza que podría cambiar la dinámica del equipo. Su presencia permitiría liberar a los extremos, generar más espacios en el último tercio de la cancha y ofrecer una referencia fija para aprovechar centros y balones detenidos. Además, su historial goleador aporta algo que Cruz Azul ha extrañado en los últimos torneos: un futbolista capaz de decidir partidos cerrados con una sola oportunidad clara.
La parte financiera cuenta otra historia. Desembolsar 5 millones de dólares de traspaso, sumados a un salario alto y un contrato de varios años, representa una apuesta de alto riesgo. Un bajón de rendimiento, una lesión grave o una mala adaptación podrían convertir esa inversión en un problema a mediano plazo. La experiencia con otros fichajes costosos que no rindieron como se esperaba aún pesa en la memoria reciente del club y alimenta la cautela de algunos directivos.
Mientras tanto, el Atlético San Luis juega con el tiempo a su favor. Sabe que Cruz Azul tiene la necesidad y que el margen para buscar alternativas se reduce día a día. El club potosino no tiene prisa por vender y solo se desprenderá de su goleador si se cumplen todas sus condiciones. En ese escenario, la presión se traslada directamente a la mesa celeste, que debe decidir si rompe su estructura salarial o si recurre a un plan B menos mediático pero más accesible.
Paralelamente, ha cobrado fuerza la versión de que Christian Ebere, delantero nigeriano de casi 28 años que milita en el futbol uruguayo desde 2022, ya tendría prácticamente arreglada su llegada a Cruz Azul. Su fichaje, sin embargo, no necesariamente cierra la puerta a Joao Pedro. La idea del club podría ser reforzar la delantera con dos perfiles distintos: uno más asociado a la potencia y el desborde (Ebere) y otro con mayor presencia en el área y experiencia en la Liga MX (Joao Pedro).
En el panorama general de la Liga MX, la disputa por goleadores consolidados se ha vuelto cada vez más cara. Los equipos que logran encontrar un atacante que garantice cifras dobles de anotaciones por torneo intentan retenerlo a toda costa, conscientes de que no hay demasiadas opciones de ese nivel en el mercado. Por eso San Luis protege tanto a su figura; por eso Cruz Azul está dispuesto a ir más allá de lo habitual para conseguirlo.
También entra en juego la presión de la afición cementera, cansada de ver cómo otros clubes cierran fichajes importantes mientras su equipo se queda a medio camino. La salida de figuras en torneos recientes, sumada a la irregularidad en resultados, ha generado un ambiente donde cada decisión de mercado se analiza con lupa. Un fichaje como el de Joao Pedro sería una señal clara de ambición deportiva, pero un posible fracaso sería duramente criticado.
De cara a la planificación futura, Cruz Azul debe encontrar un equilibrio entre la urgencia por competir de inmediato y la necesidad de construir un plantel sostenible. Apostar por un delantero veterano y costoso puede ser una solución a corto plazo, siempre y cuando el club complemente esa inversión con una estructura sólida alrededor, incluyendo jóvenes con proyección que mantengan el nivel competitivo en los próximos años.
El desenlace de esta negociación marcará, en buena medida, el rumbo del proyecto que encabeza Iván Alonso. Si la directiva decide pagar la cláusula y aceptar las exigencias de Joao Pedro, enviará el mensaje de que está dispuesta a asumir riesgos grandes para volver a pelear por el título. Si, por el contrario, se mantiene firme y se retira de la negociación, apostará por un plan más conservador, confiando en que alternativas como Christian Ebere o algún otro objetivo en la lista puedan cubrir el vacío en el ataque.
Por ahora, el escenario es claro: Cruz Azul quiere a Joao Pedro, Atlético San Luis no bajará un centavo de sus pretensiones y el delantero busca el contrato más importante de su carrera. El reloj avanza hacia el cierre de registros y, en La Noria, cada hora que pasa acerca la decisión definitiva: arriesgarlo todo por el máximo goleador de la Liga MX o dar un paso atrás y mirar hacia otra dirección.
