Tactical evolution from Wm to positional play: the history of a football idea

Por qué hablar de WM en pleno siglo XXI

Si hoy disfrutas del fútbol de posiciones de Guardiola o De Zerbi, en realidad estás viendo la última pantalla de un videojuego que empezó hace casi 100 años con el famoso sistema WM. Aquellas tres letras no eran solo una táctica: fueron la primera gran revolución para ordenar el caos del fútbol. El Arsenal de Herbert Chapman, en los años 30, pasó de ser un equipo más a dominar Inglaterra porque entendió algo básico: si colocas mejor a tus jugadores, corren menos, piensan más y ganan más. Esa misma idea, pulida y mejorada, es la que hoy llamamos “juego de posición”.

Del WM al 4-3-3: una línea recta no tan recta

La evolución táctica desde el WM al fútbol de posiciones: historia de una idea - иллюстрация

La evolución táctica nunca fue un camino perfecto. Primero, el WM reorganizó la defensa y el centro del campo. Después, llegaron las selecciones que rompieron el tablero: la Hungría de los 50, que hacía que su “9” bajara a crear juego, y el Brasil del 4-2-4, que atacaba con una alegría casi irresponsable… pero ganaba. Más tarde, Rinus Michels y Cruyff transformaron toda esa herencia en el “fútbol total” del Ajax y la Naranja Mecánica. Si hoy haces un plan de formación entrenadores fútbol módulos táctica del WM al 4-3-3, en realidad estás contando la historia de cómo el fútbol dejó de ser un deporte de posiciones fijas para convertirse en un baile coordinado.

Un caso real: el entrenador amateur que dejó de “amontonar” jugadores

Imagina a un técnico de regional que juega siempre 4-4-2 porque “es lo de toda la vida”. Le presionan arriba, el equipo se parte, el medio campo sufre. Decide probar algo distinto: se inspira en el 4-3-3, baja un interior para ayudar en salida, fija extremos abiertos y un “9” que, a veces, se descuelga. Al principio parece un lío, pero los jugadores empiezan a entender espacios, líneas de pase, alturas. En tres meses no solo encajan menos goles; sobre todo, parecen menos cansados. Esa es la esencia de pasar del sistema por costumbre al sistema por idea, de repetir movimientos a comprender principios del fútbol de posiciones.

El fútbol de posiciones: de la teoría al vestuario

El fútbol de posiciones no va de tener la posesión por capricho. Va de ocupar racionalmente los espacios para que siempre haya una línea de pase limpia, un apoyo cercano y una ventaja numérica, cualitativa o posicional. Guardiola lo llevó al máximo en el Barça: laterales que se meten dentro, extremos que fijan amplitud, interiores que reciben entre líneas. Pero esto no es solo para élite. En categorías formativas, usar reglas sencillas (“si un compañero está en tu carril, tú ocupas otro”, “si el balón está a la derecha, el lateral izquierdo cierra hacia dentro”) ya te mete en la lógica del juego de posición sin discursos complicados.

Ejemplos inspiradores de la élite que se pueden copiar abajo

– El Barça de Guardiola: usaba el 4-3-3 como “recipiente”, pero lo importante eran los principios: tercer hombre, hombre libre, ocupación racional de carriles.
– El City actual: ha demostrado que el fútbol de posiciones también sirve en ligas físicas. Ganan duelos porque llegan mejor colocados, no porque sean más grandes.
– La Real Sociedad de Imanol: ejemplo cercano de cómo un club sin megaestrellas puede competir en Europa con una idea clara de juego de posición, integrando cantera y fichajes.

En todos estos casos, la clave no fue el dibujo, sino coordinar decisiones individuales con una estructura colectiva pensada.

Recomendaciones prácticas para evolucionar tu modelo de juego

La evolución táctica desde el WM al fútbol de posiciones: historia de una idea - иллюстрация

Si eres entrenador o jugador y quieres subir un peldaño en tu comprensión del juego, no necesitas empezar con pizarras dignas de la Champions. Empieza simple: define 3-4 principios no negociables (por ejemplo, siempre dos líneas de pase al poseedor, amplitud máxima con balón y compactación inmediata al perderlo). Después, con vídeo y pequeñas tareas, vas conectando esos principios con situaciones reales. Un buen curso online táctica fútbol de posiciones y evolución histórica puede ayudarte a entender de dónde vienen estas ideas, pero la transformación real llega cuando las adaptas al contexto de tu equipo: edades, campo, nivel físico, número de entrenamientos por semana.

Pequeño plan de acción para tu siguiente temporada

– Elige un sistema base (4-3-3, 4-2-3-1…) como marco, no como dogma.
– Define roles claros por línea: qué hace tu lateral en salida, qué hace tu pivote al perder balón, etc.
– Introduce un principio táctico por microciclo, no todos a la vez.
– Graba al equipo y revisa con ellos 5-10 clips cortos: antes y después de aplicar el principio.

Esta forma de trabajo convierte la táctica en algo vivo y digerible, no en un sermón de pizarra.

Casos de éxito: proyectos que cambiaron su historia

Un ejemplo muy potente es el cambio del Villarreal de principios de los 2000. Pasó de ser un club modesto a competir en Champions gracias a una apuesta clara por el balón y la organización colectiva. Entrenadores como Pellegrini y, más tarde, Emery, usaron principios de juego posicional adaptados a sus plantillas. Algo similar ocurrió con el Brighton moderno: sin estrellas, pero con un modelo de juego muy trabajado. Estos proyectos demuestran que el fútbol de posiciones no es una moda “de YouTube”, sino una forma eficiente de reducir la distancia con los grandes cuando no puedes igualar su presupuesto, pero sí su claridad de ideas.

Un club de cantera que se profesionalizó con análisis táctico

En España, varios clubes de cantera han dado un salto al incorporar herramientas de vídeo y análisis. Un coordinador me contaba cómo, con un presupuesto modesto, empezaron a usar software análisis táctico fútbol de posiciones para entrenadores en todos los equipos juveniles. No se trataba de llenar informes de datos, sino de identificar patrones: dónde perdían siempre el balón, quién rompía la estructura, quién generaba superioridades. En dos años, mejoraron resultados, pero, sobre todo, comenzaron a sacar más jugadores preparados para competir arriba. El análisis no sustituyó al ojo del entrenador; lo afiló.

Recursos para aprender y seguir creciendo

Si quieres profundizar, tienes cada vez más herramientas a tu alcance. Hay excelentes libros sobre táctica futbolística fútbol de posiciones que explican desde la raíz cómo se ha pasado del WM a los modelos actuales, con ejemplos de partidos reales y ejercicios de campo. También puedes apoyarte en plataformas de formación donde un curso online táctica fútbol de posiciones y evolución histórica te permite ver la línea que une a Chapman, Michels, Cruyff y Guardiola. Para quien busca algo todavía más sólido, un master en análisis táctico fútbol de posiciones España ofrece un marco sistemático: análisis de rivales, diseño de tareas y uso avanzado de datos y vídeo.

Cómo construir tu propio itinerario de aprendizaje

– Empieza por 1–2 libros y léelos con el mando a distancia en la mano, pausando partidos para ver lo que explican.
– Compleméntalo con un programa de formación entrenadores orientado a la práctica, no solo a la teoría.
– Usa software básico de vídeo: recorta jugadas de tu equipo, clasifícalas por principios tácticos y discútelas en el vestuario.

La idea no es acumular títulos, sino integrar lo aprendido en tu día a día. Cuando conectas la historia del juego, los principios tácticos y la realidad de tu vestuario, la evolución del WM al fútbol de posiciones deja de ser un capítulo de libro y se convierte en el motor de tu propio proyecto.