Jardine respeta a olimpia y retrasa debut de raphael veiga con américa en liga Mx

Jardine no se confía de Olimpia y aplaza el debut de Raphael Veiga para la Liga MX

André Jardine afronta con serenidad, pero sin un gramo de exceso de confianza, el duelo de ida entre Olimpia y América en la primera ronda de la Concacaf Champions Cup. En la conferencia de prensa previa al choque en territorio hondureño, el técnico brasileño dejó claro que su equipo toma el compromiso con absoluta seriedad, al tiempo que confirmó que el esperado debut de Raphael Veiga no llegará en esta competición, sino más adelante, en la Liga MX.

El estratega de las Águilas explicó que, aunque el flamante refuerzo brasileño ya se encuentra integrado al club y sin problemas físicos, no será considerado para enfrentar a Olimpia en esta serie. La idea del cuerpo técnico es que Veiga tenga un proceso de adaptación adecuado antes de verlo en acción en partidos oficiales, con la mira puesta en estrenarlo ante Monterrey, en duelo del campeonato liguero, y posteriormente en el encuentro de vuelta de esta llave internacional.

Jardine subrayó que la ausencia de Veiga en la Concachampions no significa que América reste importancia al torneo. Por el contrario, insistió en que la eliminatoria frente a Olimpia se ha preparado con máximo detalle:
“Tratamos de hacer nuestra parte: historia, análisis a profundidad y todos los aspectos que rodean una ronda de eliminación. Estos partidos, de ida y vuelta, son diferentes. El rival se sentirá fuerte y con confianza; por eso lo analizamos hasta el mínimo detalle. Estoy seguro de que serán dos grandes partidos”, señaló el técnico.

El brasileño fue categórico al hablar del conjunto hondureño, al que no piensa subestimar en ningún momento. Para Jardine, el simple hecho de que Olimpia participe en esta edición de la Concacaf Champions Cup habla de su mérito y competitividad:
“Olimpia es un equipo que llega a esta competición por méritos propios. Cuando enfrenta este tipo de torneos, multiplica sus fuerzas. Tenemos respeto máximo por Olimpia y vamos a dedicarnos al 100 % a esta eliminatoria”, afirmó.

Más allá del análisis táctico, Jardine también se detuvo en el contexto del partido: será su primera experiencia dirigiendo en Honduras. El técnico valoró el escenario donde se disputará el encuentro, resaltando las condiciones del campo y el ambiente que se espera en las gradas:
“Para mí es la primera vez en Honduras. Vimos un estadio con buen césped, que permite jugar y que se cuida para ofrecer un buen desarrollo del fútbol. Vamos a encontrar un lindo escenario, seguramente lleno, y eso convierte el partido en una verdadera fiesta del fútbol. Ojalá sea un gran espectáculo”, apuntó.

Aunque América parte, en el papel, como favorito por plantilla y trayectoria reciente en la Liga MX, Jardine se mostró reacio a pensar que eso garantiza nada. El técnico brasileño insistió en que el respeto al rival debe ser absoluto, sin dejarse llevar por comentarios externos ni por la etiqueta de “candidato obligado”:
“Yo trato de no mirar lo que se habla desde afuera. Aquí adentro hay mucho trabajo por hacer. Mucho respeto: al final, son 11 contra 11. En el fútbol hay equilibrio, buenos entrenadores y equipos organizados. Cada rival tiene sus formas y merece consideración. Lo más importante es que nosotros estemos conectados con nuestros objetivos desde el minuto 1”, explicó.

Sobre el estado de Raphael Veiga, Jardine reiteró que el jugador llegará en condiciones óptimas, pero que el cuerpo técnico no quiere apresurar nada. El proceso, recalcó, será gradual, tomando en cuenta aspectos físicos, tácticos y hasta geográficos:
“Se están haciendo todos los trabajos necesarios y, cuando llegue el momento, entrenará a la par del grupo. No tiene problemas físicos, todo depende de su adaptación, de la altitud y de cómo se vaya sintiendo. La idea es poder contar con Raphael Veiga ante Monterrey y luego en el partido de vuelta de esta serie”, detalló.

Además de Veiga, Jardine también habló de otro jugador clave: Alejandro Zendejas. El técnico se mostró satisfecho por tener de nuevo al atacante disponible, aunque reconoció que todavía le falta ritmo competitivo para estar en su mejor versión:
“Zendejas ya está con nosotros y se encuentra bien. Estamos muy felices con su regreso, pero aún le falta juego, le falta competir más para llegar a su máximo nivel. Iremos dosificándolo para que vuelva a ser ese futbolista determinante que conocemos”, comentó.

La planificación del América para esta primera ronda de Concachampions combina ambición y prudencia. Jardine sabe que su equipo está obligado a pelear siempre por los títulos, pero también entiende que las eliminatorias internacionales suelen ser traicioneras si se cae en el exceso de confianza. Por ello, ha insistido internamente en que sus futbolistas enfrenten a Olimpia con la misma seriedad con la que disputan una final de Liga MX.

Desde el punto de vista táctico, el entrenador brasileño ha dejado entrever que América buscará imponer su estilo, pero sin descuidar los detalles que suelen definir este tipo de series: la concentración defensiva, la gestión de los tiempos del partido y la administración del resultado como visitante. Un gol fuera de casa puede marcar diferencias, pero una desconexión de pocos minutos también puede complicar la clasificación.

La ausencia momentánea de Raphael Veiga en Concachampions abre, además, la puerta para que otros futbolistas se consoliden en el once titular. Jugadores de medio campo y ataque tendrán la responsabilidad de asumir el rol creativo y de liderazgo dentro de la cancha, mientras el exjugador del fútbol brasileño termina de adaptarse al entorno mexicano y al modelo de juego de Jardine. Esta competencia interna, lejos de ser un problema, es vista por el cuerpo técnico como una oportunidad para elevar el nivel colectivo.

Otro aspecto que el entrenador ha tomado en cuenta es el factor anímico. Jugar en un estadio lleno, con una afición local intensa y un rival que se crece en su casa, exige personalidad. Jardine ha trabajado el mensaje hacia el vestidor: controlar las emociones, no caer en provocaciones, y transformar la presión del entorno en motivación para mostrar la jerarquía del actual campeón del fútbol mexicano.

El tema de la adaptación de Veiga no se limita solo a lo físico. El cambio de país, de estilo de liga y de exigencia competitiva implica un proceso que América quiere manejar con inteligencia. El club confía en que, una vez superadas estas primeras semanas, el brasileño se convertirá en una pieza clave tanto en la Liga MX como en los torneos internacionales. Por eso, fijar como objetivo su debut ante Monterrey tiene también un componente simbólico: presentarlo ante un rival de alto nivel y en un contexto de máxima exigencia.

En paralelo, la vuelta de Zendejas añade variantes ofensivas importantes. Su capacidad para desequilibrar por las bandas, asociarse por dentro y llegar al área rival complementa el perfil de otros atacantes del plantel. Si el estadounidense-mexicano logra pronto recuperar ritmo y confianza, América podría contar con un frente de ataque aún más completo para cuando Veiga entre plenamente en rotación.

En resumen, Jardine se planta ante el cruce con Olimpia con una mezcla de respeto y convicción. Respeto por un rival que, según sus propias palabras, “multiplica sus fuerzas” en este tipo de torneos; y convicción en que América, si mantiene la concentración desde el primer minuto y ejecuta el plan de juego trazado, tiene todo para cumplir con la etiqueta de favorito. Mientras tanto, la afición deberá esperar un poco más para ver a Raphael Veiga con la camiseta azulcrema en un partido oficial: su gran estreno apunta a la Liga MX, con Monterrey como escenario ideal y la Concachampions como siguiente capítulo en su adaptación al fútbol mexicano.