Cuestionan a Guillermo Almada y al América pese a su liderato: «No juega bien al fútbol»
El América atraviesa una etapa de contrastes en el Apertura 2026. Aunque ocupa el primer puesto de la clasificación, su rendimiento ha generado críticas: el equipo muestra altibajos, concede ventajas a sus rivales y no siempre consigue transformar sus llegadas en goles. Guillermo Almada, quien asumió el banquillo azulcrema hace apenas tres meses, todavía busca que sus futbolistas encuentren regularidad.
Las Águilas afrontarán este sábado 17 de octubre una prueba exigente frente al León, en Guanajuato, por la jornada 12. El conjunto capitalino suma 21 puntos y defenderá el superliderato, que recuperó tras la derrota de Toluca ante Tigres. Además, tiene un partido pendiente, un factor que podría darle margen en la pelea por la cima.
La posición en la tabla, sin embargo, no ha disipado las dudas sobre el funcionamiento del América. El equipo ha tenido que reaccionar en varios encuentros después de empezar en desventaja, mientras que algunas desatenciones defensivas y la falta de contundencia en ataque han complicado sus partidos. Los refuerzos que se incorporaron a mitad del torneo también necesitan tiempo para integrarse al sistema de Almada.
En el programa *Cuadro Titular*, los exfutbolistas Gabriel Caballero y Rafael Márquez Lugo coincidieron en que el América no ha mostrado un juego convincente. Caballero describió un patrón que, a su juicio, se repite: el equipo suele comenzar bien, pero pierde eficacia alrededor de la media hora y, en ocasiones, llega al descanso por debajo en el marcador. Después, debe emplearse a fondo para evitar una derrota o rescatar puntos.
El empate reciente frente a Monterrey, en el partido que coincidió con los festejos por los 110 años del club, dejó una sensación discreta entre los aficionados. Aun así, el resultado bastó para que América se colocara en la cima, luego del tropiezo de Toluca. El periodista Ángel García Toraño apuntó que el principal parámetro para medir a las Águilas debe ser el propio equipo: su historia y sus aspiraciones elevan la exigencia, incluso cuando los resultados son favorables.
León, una visita con peligro
El duelo en Guanajuato representa una prueba importante para comprobar si el América puede sostener su posición fuera de casa. Hasta ahora, solo había disputado tres partidos como visitante en las primeras 11 jornadas, frente a Querétaro, Juárez y Necaxa. El choque con León será su cuarto desplazamiento liguero y pondrá a prueba a una defensa que todavía necesita consolidarse.
La Fiera cuenta con recursos ofensivos capaces de marcar diferencias, especialmente Daniel Arcila y Díber Cambindo. Por ello, Santiago Bueno y Santiago Ramos Mingo, posibles integrantes de la pareja de centrales, tendrán que coordinarse con los laterales y evitar que los atacantes locales encuentren espacios. Luis Ángel Malagón también podría ser determinante si León logra superar la primera línea defensiva.
El enfrentamiento tiene un antecedente reciente: León venció al América en el partido por el tercer lugar de la Leagues Cup. Aunque el próximo encuentro no constituye una revancha formal, una victoria azulcrema serviría para despejar parte de las dudas y encarar con más confianza el tramo final del Apertura.
La posible alineación azulcrema
Almada podría utilizar el encuentro para probar una formación con miras a la Liguilla. Malagón estaría bajo los tres palos, con Bueno y Ramos Mingo en el centro de la defensa, mientras Israel Reyes y Kevin Álvarez ocuparían los costados.
En el mediocampo, Edwin Cerrillo y Carlos Álvarez podrían encargarse de la zona interior. Brian Rodríguez y Óscar Perea tendrían la tarea de generar profundidad por las bandas, con Raphael Veiga como enlace y Henry Martín en punta. La propuesta buscaría combinar amplitud y presencia en el área, aunque su eficacia dependerá de la precisión en los últimos metros y del equilibrio cuando el equipo pierda la pelota.
Para América, el desafío no se limita a conservar el liderato. El equipo necesita demostrar que puede controlar los partidos desde el inicio, sostener el ritmo durante los 90 minutos y proteger mejor su propia portería. Frente a un León con capacidad para atacar, cada error podría tener consecuencias.
La jornada también ofrecerá a Almada una oportunidad para evaluar qué jugadores responden mejor bajo presión y qué ajustes necesita el sistema. Con la Liguilla cada vez más cerca, el margen para corregir debilidades se reduce. El primer lugar aporta confianza, pero las actuaciones serán las que definan si las Águilas llegan a la fase final como candidatas firmes o como un equipo todavía en busca de identidad.
