Ruso Brailovsky pone en duda que Chivas y Gabriel Milito sean candidatos al título de la Liga MX
La posibilidad de considerar a Chivas un aspirante serio al campeonato abrió un debate sobre la diferencia entre jugar bien y conseguir resultados. Ruso Brailovsky, exfutbolista del América, cuestionó que el equipo dirigido por Gabriel Milito reciba esa etiqueta sin haber conquistado títulos durante el ciclo del entrenador argentino.
La crítica llega en un momento complicado para el Guadalajara. El conjunto rojiblanco acumula tres partidos sin ganar en el Apertura 2026 y afrontará su siguiente compromiso con siete futbolistas fuera de disponibilidad. La combinación de la mala racha y las numerosas ausencias aumenta la presión antes de un encuentro importante ante Tigres.
Durante un análisis televisivo, Jair Pereira destacó el buen funcionamiento colectivo de Chivas. Brailovsky respondió poniendo el foco en los logros: a su juicio, la calidad del juego no basta para justificar que se hable del equipo como candidato al título. También recordó que el propio Milito ha defendido la continuidad de su propuesta porque considera que el proyecto ha conseguido avances, aunque el examericanista preguntó cuáles son esos resultados concretos.
Brailovsky sostuvo que Chivas corre el riesgo de conformarse con ofrecer un estilo atractivo sin traducirlo en trofeos. En su opinión, los equipos que no alcanzan campeonatos ni conquistan objetivos importantes terminan perdiendo relevancia con el paso del tiempo. Su planteamiento no se limita a cuestionar el desempeño reciente: apunta a la obligación de transformar una idea de juego en éxitos deportivos.
Como parte de la discusión, el exjugador comparó el proceso actual con la etapa de Matías Almeyda, quien sí obtuvo títulos con el Guadalajara, entre ellos una Liga MX y una Concachampions. La comparación pone sobre la mesa dos criterios distintos para valorar a un entrenador: la construcción de un modelo reconocible y la capacidad de convertirlo en campeonatos.
El contexto inmediato tampoco favorece a los rojiblancos. Las siete bajas para medirse con Tigres reducirán las alternativas de Milito y podrían obligarlo a modificar su alineación o ajustar el planteamiento. No se detallan aquí los nombres de los ausentes, pero la cantidad de jugadores disponibles será un factor a considerar en un duelo que ambos equipos afrontan con necesidades distintas.
Chivas buscará cortar la seguidilla de tres encuentros sin victoria y conservar su posición entre los primeros puestos de la clasificación. Tigres, por su parte, necesita sumar para mejorar sus opciones de acceder a la Liguilla. Esa urgencia convierte el partido en una prueba exigente para el equipo de Milito, tanto por el rival como por las limitaciones de plantilla.
El encuentro corresponde a la jornada 12 del Apertura 2026 y está programado para el sábado 17 de octubre, a las 17:05, hora del centro de México, en el Estadio Akron. Además de los puntos, el Guadalajara tendrá la oportunidad de responder en la cancha a las dudas sobre su condición de contendiente.
Para evaluar si un equipo puede pelear por el campeonato, no basta con observar su propuesta táctica en una buena actuación. También importan la regularidad, la capacidad de resolver partidos cerrados y el rendimiento ante rivales directos. En ese sentido, la racha actual de Chivas ofrece motivos para el cuestionamiento, aunque por sí sola no determina el desenlace de la temporada.
Las ausencias pueden explicar parte de las dificultades, pero no eliminan la exigencia de competir. Un plantel que aspira a llegar lejos debe encontrar soluciones cuando no cuenta con todos sus titulares, y el duelo frente a Tigres permitirá observar qué alternativas tiene Milito. La respuesta dependerá tanto de los ajustes del entrenador como del desempeño de los jugadores disponibles.
El debate también refleja la diferencia entre reconocer un proceso y declararlo exitoso. Un estilo definido puede ser una base valiosa para construir un equipo, pero los títulos suelen ser la medida que termina pesando en la memoria de los aficionados. Por eso, cada partido adquiere importancia para Chivas: necesita recuperar resultados y demostrar que su buen funcionamiento puede sostenerse bajo presión.
La visita de Tigres no resolverá por sí sola la discusión sobre el proyecto de Milito, pero sí representa una oportunidad para cambiar el tono alrededor del equipo. Una victoria ayudaría a frenar las críticas y fortalecer la confianza; otro tropiezo, en cambio, intensificaría las dudas sobre cuánto puede competir el Guadalajara en la lucha por el título.
