Liga MX 2026: Chivas recupera a sus seleccionados, pero pierde a una pieza clave para enfrentar a Pumas
Tras el parón por la Fecha FIFA, en Verde Valle regresó la calma… pero no del todo. Los cinco jugadores de Chivas que estuvieron concentrados con la Selección Mexicana ya reportaron con el equipo y están listos para ser tomados en cuenta por Gabriel Milito. Sin embargo, el técnico argentino no podrá contar con uno de sus hombres más importantes en el mediocampo para el duelo ante Pumas de la UNAM.
Raúl «Tala» Rangel, Richard Ledezma, Roberto «Piojo» Alvarado, la revelación Brian Gutiérrez y Armando «Hormiga» González concluyeron su participación con el Tri y se reincorporaron a la disciplina rojiblanca. Todos se encuentran disponibles para el compromiso del domingo en el Estadio Akron, un partido que puede marcar el rumbo definitivo de Chivas rumbo a la fase final del torneo.
El Rebaño llega a este duelo como líder absoluto de la Liga MX con 30 puntos, mostrando el futbol más sólido y convincente del campeonato. Bajo la gestión de Milito, el equipo no solo suma resultados positivos, sino que ha logrado una idea de juego reconocible, intensa y ofensiva. Pese a ello, dentro del club hay claridad: si este gran semestre no culmina con la obtención de la ansiada estrella número 13, todo quedará como una simple anécdota.
La exigencia es máxima. La directiva, el cuerpo técnico y la afición tienen claro que este plantel está armado para ser campeón, no solo para competir. Milito lo sabe y por eso cada partido se vive como una prueba de madurez, especialmente los duelos ante rivales históricos como Pumas, que suelen ser termómetro del momento real del equipo.
En medio de este escenario, la mala noticia para Chivas es la baja de Omar Govea. El mediocampista, que se había consolidado como una de las piezas más confiables para el entrenador argentino, no podrá estar presente contra los universitarios. Su ausencia representa un golpe importante para la estructura del once titular, sobre todo en la zona donde se construye y se equilibra el juego.
Govea queda fuera por una combinación de factores. En primer lugar, acumuló su quinta tarjeta amarilla del torneo en el compromiso ante Monterrey, lo que automáticamente le acarrea un partido de suspensión. A esa sanción se suma un problema físico: en el amistoso disputado contra Atlas en Los Ángeles, California, el pasado sábado, sufrió una lesión muscular que deja en el aire el tiempo exacto de su recuperación.
El caso de Omar Govea es particular. Cuando llegó a Chivas para el Apertura 2024, atravesó una etapa complicada. Pasó por las manos de distintos entrenadores -Fernando Gago, Arturo Ortega, Óscar García y Gerardo Espinoza- sin poder consolidarse como titular. Su rol oscilaba entre suplente habitual y alternativa de emergencia, al grado de que en más de una ocasión se especuló que su ciclo en el club estaba cerca de terminar.
La llegada de Gabriel Milito cambió por completo el panorama del mediocampista. El argentino le otorgó la confianza que no había tenido con anteriores cuerpos técnicos, le dio continuidad y le asignó un rol claro dentro del sistema. A partir de entonces, Govea se transformó en un jugador fundamental en la mitad de la cancha, aportando salida limpia, orden táctico y agresividad en la recuperación.
Los números de este torneo respaldan su importancia: ha participado en 10 partidos, todos ellos como titular, sumando 815 minutos sobre el terreno de juego. Ese volumen de actividad refleja que, para Milito, es un hombre fijo en la alineación cuando se encuentra disponible. Su ausencia, por tanto, obliga al entrenador a rediseñar el mediocampo para recibir a Pumas.
Ante este escenario, se abren dos opciones principales en el once rojiblanco: la inclusión de Brian Gutiérrez como titular o la apuesta por Luis Romo. Gutiérrez llega en un momento anímico inmejorable tras brillar con la Selección Mexicana en la Fecha FIFA. Su rendimiento con el Tri lo ha convertido en una de las sensaciones del futbol nacional, y este partido podría ser la oportunidad perfecta para consolidarse también como protagonista en Chivas.
Si Milito decide apostar por Brian, el equipo podría ganar en dinamismo, conducción entre líneas y creatividad ofensiva. Gutiérrez tiene la capacidad de recibir entre líneas, girar y romper defensas con su cambio de ritmo, lo que encaja con la idea de un Rebaño que busca ser protagonista del juego y dominar desde la posesión. No obstante, su perfil es más ofensivo que el de Govea, por lo que sería necesario compensar su presencia con otro mediocampista de corte más posicional.
La otra alternativa es Luis Romo, quien ya tuvo minutos en el amistoso ante Atlas y empieza a tomar ritmo competitivo. Romo ofrece características distintas: mayor experiencia, lectura táctica y capacidad para ocupar varios roles en el centro del campo. Puede funcionar como contención, interior mixto o incluso como tercer central en salida, lo que daría variantes estratégicas a Milito frente a un rival como Pumas, que acostumbra presionar alto y explotar los espacios a la espalda de los laterales.
Elegir entre Gutiérrez y Romo no solo será una cuestión de nombres, sino de plan de partido. Si Chivas busca someter desde el arranque y atacar constantemente, Brian se perfila como la opción idónea para asociarse con Ledezma y el «Piojo» Alvarado. En cambio, si la prioridad es controlar los ritmos, cerrar espacios y minimizar transiciones peligrosas, Romo podría ser la pieza más adecuada para equilibrar al equipo.
Más allá de la alineación, el regreso de los seleccionados aporta competitividad interna. Rangel pelea por seguir afianzándose en la portería, Ledezma suma confianza como organizador, Alvarado mantiene su rol de referente ofensivo por las bandas y Armando «Hormiga» González emerge como una opción fresca para revolucionar los partidos desde el banquillo. Esta competencia sana dentro del plantel suele elevar el nivel de todos, algo indispensable en la recta final del torneo.
El duelo contra Pumas no solo representa tres puntos más en la tabla. Es una prueba de carácter para un equipo que quiere confirmar que su liderato no es casualidad. Los universitarios suelen complicarle la vida a Chivas, y enfrentarles sin una pieza tan importante como Govea obliga al Rebaño a demostrar que su funcionamiento no depende de un solo jugador, sino de un sistema sólido y adaptable.
En el entorno rojiblanco se entiende que estos partidos son los que moldean a un campeón. Saber sobreponerse a bajas sensibles, aprovechar el buen momento de los seleccionados y gestionar la presión de ser líder forma parte del aprendizaje que un equipo necesita para llegar fuerte a la liguilla. Milito tendrá que afinar detalles en los entrenamientos previos, trabajar automatismos en el mediocampo y definir quién tomará el lugar de Govea sin que se resienta el equilibrio colectivo.
Para los jóvenes como Brian Gutiérrez y Armando González, este contexto también es una oportunidad dorada. Los torneos se recuerdan no solo por los títulos, sino por los jugadores que dan un paso al frente en momentos clave. Si alguno de ellos logra adueñarse del puesto en ausencia de Govea, podría cambiar su rol en el plantel de cara al cierre del campeonato.
En síntesis, Chivas llega fortalecido por el regreso de sus seleccionados, respaldado por el liderato y por un estilo de juego convincente, pero golpeado por la baja de un futbolista que se había vuelto indispensable en la sala de máquinas. El partido ante Pumas pondrá a prueba la profundidad de la plantilla, la capacidad de reacción de Milito y la madurez de un grupo que sabe que este torneo solo tendrá sentido si termina levantando el trofeo.
