Javier aguirre celebra: gilberto mora acelera regreso hacia el mundial 2026

Javier Aguirre respira aliviado: Gilberto Mora acelera su regreso y apunta al Mundial 2026 con la Selección Mexicana

Gilberto Mora no apareció en la convocatoria de México para el reciente duelo amistoso frente a Portugal, pero sí se dejó ver en el Estadio Azteca vestido con la indumentaria oficial del Tricolor. Su presencia en la reinauguración del Coloso de Santa Úrsula, pese a estar lesionado, fue una señal alentadora tanto para Xolos de Tijuana como para el cuerpo técnico de la Selección Mexicana encabezado por Javier Aguirre.

El joven delantero de Tijuana, considerado una de las grandes apuestas del futbol mexicano a futuro, atraviesa la fase final de recuperación de una pubalgia que lo ha mantenido alejado de las canchas durante los últimos dos meses. Esta dolencia, que afecta la zona del pubis y es habitual en jugadores sometidos a alta carga física, lo obligó a detener en seco una proyección que venía en claro ascenso.

En el marco de la ceremonia de reapertura del Estadio Azteca, Mora decidió hablar abiertamente de su situación. Aseguró que el proceso avanza mejor de lo esperado y que ya tiene una fecha aproximada para recibir el alta médica y volver a competir, tanto con Xolos de Tijuana bajo las órdenes de Sebastián «Loco» Abreu, como con la Selección Mexicana comandada por el «Vasco» Aguirre.

«Ya casi regreso a jugar. De hecho, la próxima semana me dan el alta médica», comentó el atacante, dejando entrever que su reaparición oficial podría producirse muy pronto. Aunque su retorno será gradual y con un manejo de minutos controlado, las sensaciones son positivas y en el entorno del Tri se interpreta como una excelente noticia rumbo al proceso mundialista.

La raíz del problema físico de Mora se encuentra en una sobrecarga de partidos en un periodo muy corto. Durante el verano de 2025 disputó la Nations League y la Copa Oro de la CONCACAF con la selección mayor, acumulando viajes y encuentros de alta intensidad. Apenas unos días después se unió a la selección Sub-20, y al regresar a México fue utilizado como titular en los partidos de Xolos dentro de la Liga MX. El exceso de esfuerzos terminó por detonar la pubalgia que lo obligó a parar.

Su último encuentro oficial se remonta a la Jornada 3 del campeonato, frente al Atlético San Luis, donde solo pudo disputar 45 minutos antes de resentirse. Desde entonces no ha vuelto a vestirse de corto en un partido oficial. A partir de ese momento se sometió a un estricto plan de rehabilitación y fortalecimiento muscular diseñado para erradicar la molestia y evitar recaídas, algo fundamental en este tipo de lesiones.

Las previsiones médicas apuntan a que, a más tardar el 5 de abril, Mora recibirá el alta definitiva. Con ese horizonte, en Xolos se maneja la posibilidad de integrarlo poco a poco al plantel en la parte final del torneo. La idea del cuerpo técnico sería que regrese en condición de suplente alrededor de la Jornada 14, sumando algunos minutos para recuperar ritmo competitivo antes de enfrentar compromisos de máxima exigencia, como el choque ante Cruz Azul.

Para Javier Aguirre, la noticia tiene un valor especial. El estratega sabe que contar con un delantero tan joven y versátil amplía el abanico de opciones ofensivas para el ciclo que culminará en el Mundial de 2026. A sus apenas 17 años, Mora ya ha demostrado personalidad para jugar en Primera División y condiciones técnicas que lo convierten en un proyecto de élite: movilidad, desmarque, capacidad para encarar y una frialdad poco habitual en el área rival.

En el interior del Azteca, durante la ceremonia de reinauguración, se le vio sonriente, cercano al grupo y muy atento a todo lo que rodea al equipo nacional. A pesar de no poder participar en el partido ante Portugal, Mora aprovechó el momento para reencontrarse con compañeros, platicar con miembros del cuerpo técnico y empaparse del ambiente de selección, una experiencia que lo motiva a acelerar su regreso, pero sin saltarse etapas en su recuperación.

El propio jugador reconoció que el periodo de inactividad le ha servido para reflexionar sobre su manejo físico y mental. Entendió que, aunque la ilusión por jugar todas las competencias es enorme, la gestión de cargas es clave para un futbolista que aspira a tener una carrera larga y de alto nivel. Ha trabajado de forma específica en el fortalecimiento del core, la zona abdominal y la musculatura de la cadera, piezas fundamentales para prevenir nuevamente la pubalgia.

Desde Tijuana, la directiva y el cuerpo técnico han sido cautelosos. Saben que presionarlo para volver antes de tiempo sería un riesgo innecesario, más cuando el objetivo central es consolidarlo a mediano plazo. El plan contempla que, en sus primeros encuentros tras la lesión, participe en lapsos de 15 a 30 minutos, aumentando los tiempos de juego solo si el cuerpo responde bien. De esta manera, Xolos no solo recupera a un arma importante, sino que también contribuye a que llegue en óptimas condiciones a las futuras convocatorias del Tri.

De cara al Mundial de 2026, el caso de Mora simboliza parte del reto generacional que vive el futbol mexicano. La Selección necesita refrescarse con elementos jóvenes capaces de competir al máximo nivel, y el atacante de Xolos aparece como uno de los nombres que podrían sorprender, siempre y cuando logre mantenerse sano y sostener su rendimiento en Liga MX. Su objetivo, como él mismo ha dejado entrever, es ganarse un lugar no por proyección, sino por méritos en la cancha.

El calendario que viene para el conjunto fronterizo será un examen demandante para el joven delantero. Xolos deberá enfrentar rivales directos en la lucha por puestos de clasificación, además de planteles de gran peso histórico. En ese contexto, cada minuto que Mora sume en la fase final del torneo puede convertirse en un argumento más para convencer tanto a Abreu como a Aguirre de que está listo para desafíos mayores.

En el entorno del vestidor se percibe una mezcla de ilusión y prudencia. Sus compañeros reconocen que, aun siendo tan joven, Mora ya se había ganado un rol importante en el ataque del equipo antes de la lesión. Su regreso no solo aportará variantes tácticas, sino también un impulso anímico a un plantel que necesita cerrar fuerte el campeonato. Por eso, la fecha de su eventual reaparición está marcada en rojo tanto en Tijuana como en las oficinas de la Selección.

El sueño de estar en el Mundial 2026 a los 17 años no es una simple frase mediática para Gilberto Mora; es una meta concreta que guía cada sesión de fisioterapia, cada ejercicio de gimnasio y cada entrenamiento diferenciado. Sabe que la competencia por un puesto será feroz, con delanteros consolidados y otros jóvenes emergiendo, pero también confía en que su estilo y su capacidad para adaptarse a distintos sistemas de juego pueden hacerlo un perfil muy valioso para el Tri.

Por ahora, el siguiente paso está claramente definido: recibir el alta médica, regresar paulatinamente con Xolos, sumar minutos de calidad y demostrar que la lesión es cosa del pasado. Si cumple con esa hoja de ruta, no solo volverá a dibujar una sonrisa en el rostro de Javier Aguirre, sino que también mantendrá viva la posibilidad de marcar historia como uno de los futbolistas mexicanos más jóvenes en disputar una Copa del Mundo.