Liga MX Clausura 2026: la ‘Hormiga’ González golpea primero al América y se perfila como el nuevo amuleto de Chivas en el Clásico Nacional
El Clásico Nacional del Torneo Clausura 2026 tiene nombre propio en el bando rojiblanco: Armando “Hormiga” González. El joven delantero se ha convertido en la figura del partido frente al América, al abrir el marcador en el Estadio Akron y encaminar a las Chivas Rayadas del Guadalajara hacia una victoria que alimenta el sueño del liderato y del título.
En un duelo cargado de historia, tensión y orgullo, la ‘Hormiga’ volvió a aparecer en el momento preciso. Corría el minuto 40 de la primera parte cuando, tras un tiro de esquina peinado en el área, el balón quedó suelto a la altura del segundo palo. Ahí, con olfato y frialdad de goleador, González se anticipó a la defensa azulcrema y empujó la pelota al fondo de la red para poner el 1-0 y desatar la euforia en las gradas del Akron.
La anotación no solo abrió el marcador en la Jornada 6 del Clausura 2026, sino que confirmó el gran momento que vive el atacante rojiblanco. El gol llegó en un contexto ideal: Chivas llegaba al Clásico Nacional como líder general e invicto del torneo, y necesitaba un golpe de autoridad ante su rival más odiado para refrendar su condición de candidato al título. Armando González fue quien dio ese primer zarpazo.
El festejo tuvo un guiño directo a la nostalgia del chivahermanismo. Tras marcar, la ‘Hormiga’ celebró con el característico gesto de robot, emulando la icónica celebración de Erick “Cubo” Torres, uno de los canteranos más recordados de la institución en la última década. La referencia no pasó desapercibida: para muchos aficionados fue una especie de puente generacional entre aquella camada prometedora y la nueva era que hoy lidera este joven delantero.
Lo que hace aún más especial este gol es que no es la primera vez que González hiere al América. Ya en el torneo anterior, el atacante rojiblanco le había marcado a las Águilas en otro Clásico Nacional que también terminó con victoria para Guadalajara. Dos torneos seguidos perforando la misma portería en el partido más importante del futbol mexicano convierten a la ‘Hormiga’ en algo más que una buena racha: para la afición, empieza a tomar estatus de amuleto.
Con estos antecedentes, no sorprende que el entorno rojiblanco esté entusiasmado. Cada vez que Chivas enfrenta al América, el nombre de Armando González comienza a sonar con más fuerza. Su capacidad para aparecer en los momentos de máxima presión es justo lo que exige un club con tantas expectativas encima. En partidos donde un error puede costar semanas de cuestionamientos, él se está acostumbrando a ser la diferencia.
El contexto deportivo de Chivas también multiplica el valor de este gol. Guadalajara no solo vive un gran presente en la tabla general, sino que ha sabido combinar resultados con una idea de juego reconocible bajo la gestión de Gabriel Milito. El técnico argentino ha encontrado en la ‘Hormiga’ un delantero funcional, intenso sin balón y con oportunismo dentro del área, lo que encaja con su propuesta de presión alta y verticalidad.
El triunfo ante el América en esta Jornada 6, con González como protagonista, mantiene al Rebaño Sagrado en la cima de la clasificación y prolonga su condición de invicto. Cada punto ganado refuerza la confianza de un vestuario que empieza a verse a sí mismo como claro contendiente al título. Y, en un torneo tan corto como el Clausura, llegar sólido a la recta final suele marcar la diferencia.
La figura de Armando González adquiere aún más relevancia si se observa el momento institucional que atraviesan las Chivas. Tras el adiós de Javier “Chicharito” Hernández, símbolo y referente histórico del club, se abrió una incógnita sobre quién asumiría el rol de hombre decisivo en los partidos grandes. Sin un ídolo de talla internacional en la plantilla, el equipo necesitaba que emergiera un protagonista capaz de cargar con la presión de este tipo de escenarios. La ‘Hormiga’ está levantando la mano.
En esa transición, la directiva encabezada por Amaury Vergara ha apostado por consolidar un proyecto estable alrededor de Milito, priorizando el trabajo de cantera y la consolidación de jóvenes talentos. El dueño del club lleva tiempo exigiendo que Chivas recupere el protagonismo perdido en torneos anteriores y vuelva a pelear por los primeros planos de forma constante, no solo como una sorpresa esporádica. El rendimiento de González encaja a la perfección con esa visión: un canterano o joven mexicano que responde en el escenario más grande.
La ilusión de la nación rojiblanca para este 2026 es evidente. Después de años de altibajos, cambios de entrenadores y plantillas inestables, el equipo parece haber encontrado una base futbolística y anímica. El objetivo no se esconde: levantar el título del Clausura 2026 y celebrar un campeonato más en la vitrina rojiblanca. Y hacerlo con partidos memorables como este Clásico Nacional, dominando al acérrimo rival en el Estadio Akron, tiene un sabor doblemente especial.
Más allá del gol, el impacto de la ‘Hormiga’ se mide también en la energía que transmite al resto del equipo. Su movilidad constante, la forma en que arrastra marcas, y su disposición para presionar la salida rival contagian al resto de sus compañeros. Este tipo de actitudes suele reforzar el espíritu colectivo, sobre todo en un equipo que históricamente se ha identificado con la garra, el orgullo y el compromiso de sus futbolistas mexicanos.
En términos tácticos, su capacidad para aparecer entre centrales y aprovechar segundas jugadas, como la del tiro de esquina que terminó en gol, le da a Chivas una variante clave en partidos cerrados. Cuando el juego elaborado no alcanza para abrir defensas bien plantadas, las jugadas a balón parado y la presencia de un rematador atento en el área suelen decidir enfrentamientos parejos. González está empezando a especializarse en ese tipo de acciones.
La comparación con otros delanteros que han dejado huella en el club, como el propio “Cubo” Torres o el Chicharito, comienza a surgir de manera natural entre los aficionados. No se trata de igualar trayectorias aún muy distintas, sino de detectar ese factor especial que distingue a los jugadores que marcan época en un equipo: la capacidad de aparecer en los partidos que definen la historia reciente de la institución. Marcarle dos torneos seguidos al América en pleno auge del proyecto de Milito es un paso enorme en esa dirección.
Este Clásico Nacional del Clausura 2026, con Guadalajara imponiéndose como local y defendiendo con éxito su liderato e invicto, puede terminar siendo recordado como uno de los puntos de inflexión de la temporada. Si el equipo finalmente logra coronarse, el gol de la ‘Hormiga’ podrá ser visto como el símbolo de un grupo que aprendió a ganar sus partidos más pesados. Para la memoria colectiva del aficionado, las imágenes que perduran suelen ser precisamente estas: un gol clave, en casa, contra el máximo rival.
También es significativo el momento anímico que vive la grada del Estadio Akron. La conexión entre la afición y el equipo, que en otras etapas recientes se vio resentida por malos resultados o proyectos cortos, se está reconstruyendo a base de triunfos y actuaciones convincentes. Cada festejo de la ‘Hormiga’ frente al América fortalece esa relación emocional: el hincha siente que, por fin, hay una base sobre la cual soñar en grande sin miedo a la desilusión inmediata.
De cara al resto del Clausura 2026, el reto para González será sostener este nivel y, sobre todo, seguir decidiendo partidos importantes. El futbol mexicano suele ser exigente con sus figuras emergentes: un par de encuentros discretos bastan para que lleguen las críticas. Sin embargo, si mantiene la regularidad y continúa marcando en momentos clave, podrá consolidarse no solo como el amuleto de Chivas en los Clásicos, sino como uno de los delanteros más determinantes del torneo.
Para el propio Gabriel Milito, contar con un atacante que responde en las grandes citas le permite planificar con mayor tranquilidad. Saber que tu “9” –o tu hombre más adelantado– no se esconde en los partidos grandes ofrece margen para ajustar otros detalles tácticos: poblar más el medio campo, arriesgar con laterales profundos o apostar por más jóvenes en la alineación, confiando en que al frente hay alguien dispuesto a cargar con la responsabilidad del gol.
En la antesala de la fase decisiva del campeonato, el mensaje que Chivas envía al resto de la Liga MX es claro: este no es un liderato casual. Ganar el Clásico Nacional, mantenerse en la cima y presumir un invicto sólido, con figuras emergentes como la ‘Hormiga’ González, respalda la idea de que el proyecto rojiblanco está listo para pelear de tú a tú con cualquiera. Lo que antes eran solo promesas y discursos, hoy empieza a verse reflejado en la cancha.
Así, Armando “Hormiga” González pasa de ser un nombre más en la plantilla a convertirse en símbolo de esta nueva etapa del Rebaño Sagrado. Sus goles ante el América, su manera de festejar recordando a viejos ídolos y su oportunismo dentro del área lo han colocado, en muy poco tiempo, en el centro de la narrativa rojiblanca. Para muchos, ya no es descabellado preguntarse si no estamos viendo al nuevo amuleto de Chivas en el Clásico Nacional y a uno de los protagonistas del futbol mexicano en este 2026.
